España concentró en 2024 el 31% del volumen y del valor de la harina de pescado importada por la Unión Europea desde terceros países. El dato sitúa a la industria española de alimentación animal en una posición especialmente expuesta a los cambios de disponibilidad y precio de una materia prima estratégica para la acuicultura.
La UE importó 199.457 toneladas durante 2024, por debajo de las 250.139 toneladas registradas el año anterior. Sin embargo, el valor de las compras mantuvo una tendencia ascendente durante el periodo analizado: pasó de 277,4 millones de euros en 2020 a 319,3 millones en 2024. La reducción del volumen no se tradujo, por tanto, en una disminución equivalente del gasto.
Principales actores del comercio europeo de harina de pescado
| Posición | Importadores de la UE | Proveedores extracomunitarios | ||
|---|---|---|---|---|
| País | Cuota | País | Cuota | |
| 1 | España | 31% | Marruecos | 30% |
| 2 | Dinamarca | 21% | Sudáfrica | 15% |
| 3 | Grecia | 17% | Noruega | 14% |
| 4 | Alemania | 16% | Chile | 9% |
| 5 | Resto de la UE | 15% | Islas Feroe | 7% |
Nota: Las cuotas corresponden a las importaciones extracomunitarias registradas en 2024. Otros países suministradores representaron conjuntamente el 25% restante.
Aunque la acuicultura puede llegar a explicar las imporaciones, las estadísticas aduaneras no permiten determinar qué proporción de la harina acabó específicamente en los piensos para peces, ya que también se emplea en otros segmentos de alimentación animal.
Marruecos aumentó de forma sostenida su participación en el mercado europeo entre 2020 y 2024. En sentido contrario, Perú perdió una parte importante de su cuota, una evolución que el informe relaciona con la variabilidad de los recursos provocada por El Niño y con la creciente orientación de las exportaciones peruanas hacia los mercados asiáticos.
El documento estima que la UE produjo aproximadamente 457.000 toneladas de harina de pescado en 2023 y cubrió con producción propia el 77,1% de su consumo aparente, frente al 89,8% alcanzado en 2021. La pérdida de autosuficiencia responde a un aumento de las necesidades que no ha sido acompañado por un crecimiento equivalente de la producción comunitaria.
Como ya se ha expuesto líneas más arriba, los datos deben interpretarse con cautela porque el código aduanero utilizado agrupa harinas elaboradas a partir de pescado, crustáceos, moluscos y recortes, sin distinguir calidades, origen exacto de la materia prima o destino final.
Aun así, la concentración de las compras españolas y la creciente relevancia de Marruecos muestran que la competitividad de la acuicultura nacional depende también de cadenas de suministro situadas fuera de la UE.

