Las importaciones italianas de mejillón procedente de España cayeron con fuerza durante el primer semestre de 2026, especialmente en el segmento vivo, fresco o refrigerado. Entre enero y junio, Italia recibió desde España 7.478 toneladas, frente a las 12.662 toneladas del mismo periodo de 2025, lo que supone un descenso del 40,9%.
La caída ha reducido de forma notable el peso español en uno de los principales mercados europeos para este producto. España mantiene el liderazgo como proveedor de mejillón fresco a Italia, pero su cuota ha pasado del 85,7% en el primer semestre de 2025 al 55,5% en 2026. En sentido contrario, Grecia ha elevado sus envíos desde 1.257 hasta 4.852 toneladas, un 286% más, y ha aumentado su cuota del 8,5% al 36%.
| Procedencia | Ene-jun 2025 | Ene-jun 2026 | Variación | Cuota 2026 |
|---|---|---|---|---|
| España | 12.662 t | 7.478 t | −40,9% | 55,5% |
| Grecia | 1.257 t | 4.852 t | +286,0% | 36,0% |
| Bulgaria | 457 t | 624 t | +36,7% | 4,6% |
| Irlanda | 191 t | 223 t | +16,6% | 1,7% |
| Francia | 92 t | 98 t | +6,6% | 0,7% |
| Total fresco | 14.771 t | 13.478 t | −8,8% | 100% |
El retroceso español no responde a un aumento general de las compras italianas. Al contrario, las importaciones totales de mejillón de Italia disminuyeron un 7,6%, desde 23.808 hasta 22.002 toneladas, y las de producto vivo, fresco o refrigerado bajaron un 8,8%. El principal cambio está, por tanto, en la redistribución entre proveedores, con Grecia ocupando una parte mucho mayor del espacio que pierde España.
Este cambio coincide con un escenario productivo diferente en el Adriático. Walter Walderstein, responsable técnico-científico de coGiuMar – Consorzio Giuliano Maricolture, explicó a misPeces que en 2025 los problemas productivos registrados en Grecia habían favorecido la comercialización del mejillón local en Italia. En 2026, según señala, la situación se ha invertido: «Este año la producción griega ha llegado al mercado de manera muy fuerte», hasta el punto de dificultar la venta del producto local antes de mediados de julio.
A las presiones comerciales se han añadido condiciones ambientales desfavorables para la mitilicultura del Alto Adriático. Walderstein señala una menor presencia de la bora, viento que favorece la renovación y el ascenso de aguas más frías, junto con temperaturas elevadas incluso en profundidad durante julio. Los productores han sufrido además mortalidades asociadas al calor y una mayor presión de depredadores, entre ellos doradas y grandes batoideos.
Para los productores españoles, el dato italiano resulta especialmente relevante porque muestra una pérdida de posición comercial en un mercado que sigue dependiendo en gran medida del suministro exterior. España continúa siendo el primer proveedor, pero la rápida ganancia de cuota de Grecia convierte la evolución del segundo semestre en un indicador a seguir para conocer si el cambio es coyuntural o marca una modificación más estructural de los flujos mediterráneos.

