Alumna durante la parte práctica del curso /@misPeces
Portugal 23/10/2019 – La Estación Piloto Piscícola de Olhão (EPPO) dependiente del Instituto del Mar y de la Atmósfera (IPMA), ha celebrado la jornada “El potencial de las herramientas moleculares en acuicultura” enmarcada en el proyecto Aquatransfer.
En los últimos años, los avances en biología molecular han experimentado un desarrollo exponencial y, aunque todavía no ha llegado, es muy probable que en poco tiempo la tecnología de diagnóstico lleve al terreno de lo cotidiano su uso masivo. De ahí la importancia de llevar a cabo este tipo de formación tanto los beneficios que puede aportar a la acuicultura, como por la necesidad de personal especializado para llevar a cabo estos procesos.
De momento, en el campo de la investigación cada vez son más los estudios en los que se emplean este tipo de herramientas moleculares, principalmente para estudios relacionados con la identificación de especies, diagnóstico de enfermedades, epigenética, dinámica del microbioma, o nutrición.
El curso ha estado impartido por Cátia Marques y Ana Catarina Matías de EPPO y ha contado con un alumnado especialistas con conocimientos científicos heterogéneos.
La formación abordó desde los aspectos más básicos de las herramientas moleculares hasta otros más específicos como la aplicación de herramientas basadas en ADN, como la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés), o en proteínas aplicados a pece marinos de acuicultura.
En el caso de las proteínas, como explicaron, pueden ser utilizadas para caracterizar determinados estados fisiológicos de organismos marinos, como el estrés o la nutrición.
Como ejemplos de usos de estas tecnologías en acuicultura, presentaron trabajos realizados con la proteína Hsp70 (proteína de choque término) para determinar cómo afecta la temperatura en el cultivo de la dorada; o en el caso de la corvina, para demostrar que la densidad de cultivo no es un factor limitante en esta especie.
Otros ejemplos mostraron cómo se puede trabajar con herramientas moleculares para realizar estudios de epigenética; o cómo se trabaja con la técnica de western biot, una técnica analítica usada para identificar proteínas específicas en una mezcla compleja de proteínas, tal y como la que se presenta en extractos celulares o de tejidos.
El curso finalizó con una práctica de cómo recoger y almacenar tejidos para análisis moleculares.




