Europa dispone de una importante base de biomasa de macroalgas, pero su suministro continúa dependiendo casi por completo de la recolección silvestre. Más del 95 % de la producción europea procede actualmente de este origen, mientras que el cultivo representa todavía una proporción reducida, según la cartografía realizada en el marco del proyecto europeo MARMADE para identificar recursos capaces de abastecer nuevas cadenas de valorización.
El análisis sitúa a Noruega como principal productor europeo, con más del 50 % del volumen, seguida por Francia, Irlanda e Islandia. Las algas pardas dominan la producción, especialmente especies de los géneros Laminaria y Ascophyllum, además de Saccharina latissima. Entre las algas rojas destacan Palmaria palmata, Gelidium y Gracilaria, mientras que las algas verdes están representadas principalmente por especies de Codium y Ulva.
La cartografía, desarrollada por CTAQUA junto con BIOCHICA y ALGAE SCOPE, busca ir más allá de conocer cuánto se produce. La disponibilidad de biomasa para una cadena industrial depende también de dónde se localiza, cómo se obtiene y dónde se transforma.
El estudio muestra, por ejemplo, que producción y procesado pueden encontrarse en países diferentes, como ocurre con determinados flujos de algas rojas procedentes de Marruecos que abastecen centros europeos dedicados a la producción de agar.
MARMADE pretende utilizar esta información para seleccionar las fuentes de materia prima que alimentarán las siguientes fases del proyecto. Su objetivo es desarrollar cadenas de valor circulares capaces de transformar biomasa marina de origen europeo en ingredientes de mayor valor añadido, entre ellos vitaminas, péptidos, oligosacáridos, prebióticos y emulsionantes destinados a alimentación humana y animal.
El mapa incorpora además recursos que quedan fuera de las cadenas convencionales de producción. Entre ellos figura la especie invasora Rugulopteryx okamurae, cuya rápida expansión por la península ibérica ha generado importantes acumulaciones de biomasa. El análisis identifica el Estrecho de Gibraltar como su principal foco, abriendo la posibilidad de estudiar su aprovechamiento como materia prima, aunque la existencia de biomasa no implica por sí misma que esta pueda recuperarse y valorizarse de forma económicamente viable.
La conexión con la acuicultura aparece también en las algas verdes asociadas a instalaciones acuícolas. CTAQUA trabaja dentro de MARMADE en la obtención de esta biomasa y en la evaluación de nuevas formulaciones de piensos funcionales para acuicultura utilizando compuestos extraídos de ella. El reto para estas nuevas cadenas de valor será demostrar no solo que la biomasa puede transformarse, sino que existe un suministro suficientemente concentrado, estable y escalable para trasladar estos desarrollos a una dimensión industrial.

