AQUASOJA apuesta por ofrecer a sus clientes soluciones asequibles y medioambientalmente sostenibles. En este sentido, una de las líneas de investigación de Aquasoja tiene como objetivo reducir el uso de la harina y el aceite de pescado tradicionales procedentes de las pesquerías de reducción, ingredientes que son caros y poco sostenibles. Una buena alternativa es el uso de harinas y grasas de subproductos de animales terrestres, específicamente aquellos ingredientes producidos a partir de subproductos avícolas. La harina de plumas hidrolizadas, la harina de subproductos avícolas y la grasa avícola son excelentes fuentes de proteínas y lípidos, ya que están disponibles y tienen un precio relativamente bajo.
Sin embargo, para AQUASOJA es importante contar con una evaluación del ciclo de vida medioambiental (ECV) de estos ingredientes de piensos para animales, basada en su valorización para la industria de alimentos para peces. Nuestro estudio analizó cuatro categorías de impacto: el calentamiento global, el agotamiento abiótico, la acidificación y la eutrofización.
Los resultados mostraron que la fase de producción avícola es la principal responsable de la acidificación y eutrofización en el sistema de producción de los ingredientes de los alimentos para peces. Por otra parte, el calentamiento global y el agotamiento abiótico están principalmente influenciados por el proceso de transformación, en el cual la mezcla de combustible es la principal responsable. Todas las categorías de impacto (excepto la eutrofización) podrían reducirse si se utilizaran pellets de madera como única fuente de calor.
En general, la producción de los ingredientes de los piensos a partir de subproductos avícolas posee un impacto relativamente bajo para las categorías analizadas y, por tanto, podrían utilizarse como ingredientes medioambientalmente sostenibles en los piensos para animales, especialmente en la industria de los alimentos para peces. Además, nuestro estudio demostró que el impacto de estos ingredientes es mucho menor que el de la harina y el aceite de pescado tradicionales, lo que indica que su utilización como sustitutos disminuiría sustancialmente el impacto medioambiental de la producción de alimentos para peces en las categorías de impacto consideradas.

