Zaragoza 13/04/2020 - La almeja de río náyade auriculada, cuyo nombre científico era Margaritifera auricularia es una de las especies de bivalvo de agua dulce en peligro de extinción que, debido a su peculiar ciclo de vida en el que su fase larvaria debe realizarse parasitando un pez, está siendo más lenta.
Sin embargo, en el Centro de cría de La Alfranca, del Gobierno de Aragón, se trabaja en el Plan de recuperación de la margaritona. Fruto de estos trabajos, en mayo del pasado año nacieron en el centro 1.600 juveniles, la mayor cantidad de ejemplares desde que hay registros.
Este Centro de Alfranca es uno de los pocos en el mundo que tienen un proceso exitoso para reproducir la especie. Para ello, ponen en contacto las larvas del molusco con los peces hospedadores, concretamente esturión sieriano de piscifactoría, durante las primeras 24 horas después de nacer. Ahí los bivalvos permanecen adheridos en las branquias entre 4 y 5 semanas para, posteriormente, desprenderse de los peces y comienzan su fase bentónica como juveniles.
De este total, una parte se destinan a la repoblación siendo liberados en el río Ebro, y otra parte, se llevan al laboratorio para engordarlos en cautividad y seguir aprendiendo de su ciclo de vida.
Con este método se han conseguido resultados exitosos, con un 100 por ciento de supervivencia y crecimientos importantes durante el verano.

