Noruega 02/11/2011 – “Los alimentos comerciales para peces que se venden hoy en día, con un alto contenido en materias primas vegetales, no producen problemas de corazón en salmón”, desmintió la investigadora senior de Skretting, Grethe Rosenlund.
Con esta afirmación Rosenlund ha querido desmentir las conclusiones de un estudio publicado recientemente por el Instituto Nacional de Investigación sobre la Nutrición y los Productos del Mar (NIFES) en su página web donde informaban de hallazgos de riesgo para el corazón de salmones alimentados con un alto contenido en harinas vegetales.
El estudio de referencia proviene de un sub – proyecto enmarcado en Aquamax. En este trabajo se alimentaron salmones con una dieta donde se sutituyó el 70 por ciento del aceite de pescado por aceites vegetales y un 80 por ciento de la harina de pescado por otra de origen vegetal durante un periodo de 12 meses.
Para la investigadora de Skretting, la conclusión del estudio realizado por NIFES es “equivocada” ya que los peces de hoy en día se alimentan por lo general de piensos con un contenido en aceite de pescado del 16 y 17 por ciento y un 20 por ciento de harina de pescado, lo que es ligeramente inferior al criterio adoptado hace solo unos pocos años atrás. Por otra parte el porcentaje de materias primas no marina es superior al 50 por ciento.
El estudio de referencia de NIFES tiene varios años y muestra lo que puede suceder si la composición de nutrientes no es la correcta. “Estuvimos involucrados en estos ensayos, y se ha aprendido de estos resultados y de otras investigaciones”, indicó Rosenlund.
“No todos los ingredientes son importantes, pero si los nutrientes”, señaló la experta quien añadió que a través de Microbalance hemos identificado los problemas de los nutrientes que reconocen los ensayos de NIFES y desarrollado un alimento de composición óptima.
No obstante Rosenlund reconoce que el hayazgo de NIFEs en este aspecto ha sido muy importante. “Constantemente debemos forzar los límites y por tanto, tenemos que probar que funciona y que no. Así es como se avanza en el mundo. Un buen ejemplo de este caso han sido los problemas que la soja dio en los primeros ensayos, pero que han sido superados a través de la investigación, de manera que un porcentaje más alto de soja se puede utilizar ahora en la alimentación de salmones”, concluyó.
La investigadora de Skretting explicó que para reducir la dependencia a las materias primas marinas en la alimentación de salmón será necesario el desarrollo de conocimientos para asegurar “el continuo crecimiento sostenible de la industria de salmón”.
“La conclusión de NIFES en este ensayo es uno más de los muchos que contribuyen al desarrollo del conocimiento y que se incluyen en las evaluaciones que se realizan antes de efectuar cambios en los alimentos comerciales”.
“En los ensayos hemos demostrado que podemos reducir el contenido de las materias primas vegetales, más de lo que hemos hecho hoy, sin causar problemas. Solo hay que asegurarse que el salmón está recibiendo los nutrientes adecuados, y no importa si estos son de origen vegetal o no”, concluyó.

