Roma 21/11/2014 - El experto en pesca y nutrición de la FAO, Jogeir Toppe considera que el pescado no es solo un alimento, ya que es capaz de satisfacer necesidades en micronutrientes.
Toppe citó el caso de la mola, un pez de estanque de Bangladesh que tiene niveles excepcionalmente alto de zinc, hierro y vitamina A, así como 80 veces en contenido de calcio de la tilapia.
Existen especies pelágicas similares en otros lugares - como las sardinas de lago africanas - con niveles similares de micronutrientes, y hay muchos peces autóctonos que aún no se han estudiado, indicó Toppe.
Esos atributos tienen un valor enorme teniendo en cuanta que 800.000 muertes infantiles cada año son atribuibles a la carencia de zinc, 250 millones de niños en todo el mundo se ven amenazados por el déficit de vitamina A, y casi un tercio de la población mundial sufre carencia de hierro. El marisco es también prácticamente la única fuente natural de yodo, indicó el experto de la FAO.
Sin embargo, el nuevo estudio desvela que las familias con más ingresos a menudo se alejan de estos tipos de pescado humildes - lo que la industria pesquera denomina "morralla"- optando por pescados más grasos - como la carpa-, que son menos ricos en micronutrientes. Una de las razones es que los peces de mayor estatus a menudo se consumen en forma de filetes, mientras que la mola y sus parientes suelen comerse enteros.
"El contenido más elevado de hierro, zinc y calcio en el pescado está en las cabezas, espinas y vísceras, que es a menudo la parte que se descarta, como sucede con el atún", señaló Toppe. Añadió que, irónicamente, subproductos como las cabezas de pescado o las espinas de la perca del Nilo -cuyo filetes se exportan-, pueden ser a menudo de mayor valor nutricional que el producto principal.

