O Grove (Pontevedra) 07/09/2012 – Las Rías Gallegas son unos de los ecosistemas más apropiados para el cultivo de moluscos filtradores como el mejillón gracias a un proceso oceanográfico denominado afloramiento, que dota a estas aguas de una buena cantidad y calidad de nutrientes.
La relajación de los vientos de componente norte, responsables de este fenómeno oceanográfico que hace subir agua fría del fondo marino a la superficie, parecen haberse debilitado en los últimos 40 años y esto ha tenido como consecuencia un menor afloramiento de nutrientes; y por tanto, una menor productividad en sus aguas y un descenso de la biodiversidad.
Además, y relacionado con este cambio, se viene observando una mayor proliferación de dinoflagelados asociada al mayor aislamiento del interior de las rías, lo que podría conducir en un futuro a un aumento de los periodos de cierre de los polígonos de mejillones por biotoxinas.
Para explicar lo que está sucediendo, Xosé Antonio Padín, uno de los expertos en este tipo de fenómenos del IIM – CSIC, participará en el Foro de las Recursos Marinos y de la Acuicultura de las Rías Gallegas, que tendrá lugar en O Grove entre los días 10 y 12 de octubre.
En su exposición, Padín expondrá los recientes resultados obtenidos y publicados por dichos investigadores en la Revista Global Change Biology “Plankton response to weakening of the Iberian coastal upwelling”.
Antonio Padín reconoce que si bien no se sabe qué sucederá en el futuro, y si esta tendencia en cuanto la relajación de los vientos se mantendrá, “lo que no se puede negar es que en los últimos 40 años la situación ha sido ésta”.
En ese sentido, considera que sectores estratégicos como el del mejillón deberían tenerlo en cuenta y actuar para que, junto con investigadores, “se analice la situación y estudiar la capacidad de respuesta en caso de que estas condiciones se perpetúen o se agraven en el tiempo”.
El investigador del CSIC considera que se hace necesario, en un primer momento, realizar un trabajo sobre cómo afecta este cambio observado en el afloramiento en la productividad del mejillón, “especialmente en el caso del que se produce en las zonas más externas de la ría y por tanto los primeros en alimentarse”; así como plantear algún tipo de trabajo experimental, siempre en colaboración con el sector mitilicultor, para, en todo caso, adelantarse a una situación futura en el caso de que esta tendencia continúe.
Durante el foro, añade el investigador, “se espera entablar un diálogo dinámico y cercano con el sector. La idea a corto plazo sería que investigadores y empresas de acuicultura se pudieran sentar en una mesa para abordar todos estos aspectos -desde la productividad de las rías hasta posibles medidas a tomar ante previsibles mayores períodos de cierre-, para tratar de buscar soluciones o dar respuestas de forma conjunta, planteando, incluso, algún tipo de experiencia piloto”.

