EE.UU. 29/12/2010 – El especialista norteamericano en sistemas de acuicultura, Dallas Weaver, ha expresado sus dudas hacia la independencia de WWF al respecto de las guías de sostenibilidad para el caso de los productos del mar.
Dallas Weaver, doctor en ciencias, y que atesora más de 35 años de experiencia en el ámbito de los criaderos de recirculación de peces, ha censurado el sistema cerrado del panel de expertos que participan en este tipo de certificaciones y que “ignoran los aportes científicos de fuera de su camarilla de elegidos”.
Además, ha criticado el hecho de que este tipo de guías y recomendaciones basan su influencia en los consumidores de productos del mar para presionar a los productores para que se acrediten bajo sus estándares.
Para reforzar sus argumentos hizo referencia a lo ocurrido recientemente en Vietnam cuando se incluyó el panga en la lista roja, “amenazando sus mercados en Europa”, para más tarde reclasificarlos a la lista amarilla, garantizando un “flujo de dinero” a WWF/ACS y un viaje a Vietnam para media docena de empleados.
“Con esto lo que WWF está diciendo es que a menos que nos den dinero, le destruiremos sus negocios”, aseguró Weaver.
Al respecto de las normas para el panga criticó también la prohibición de la cría selectiva y el desarrollo de criaderos libres de patógenos específicos (SPF, siglas en inglés). “No se puede mantener un SPF de incubación si siempre hay que utilizar peces salvaje, con todas sus enfermedades comunes, algunas de las cuales serán transferidas a los juveniles que salen del criadero”, indicó.
Se sabe que se necesitan dos generaciones saludables para poder mover los huevos de peces incluso de un país a otro, y eso incluye reproductores en cautividad con selección genética (la deliberada y la inadvertida).
Para Weaver es inconsistentes el hecho de querer reducir el impacto del uso de químicos y antibióticos con la restricción de criaderos libres de patógenos y bioseguridad asociada. “Esto es claramente inconsistente, y es una de las inconsistencia en este estándar”.
“WWF parece tener una buena estrategia como modelo de negocio para obtener dinero. Hacer algo verdaderamente para la sostenibilidad es una cuestión mucho más difícil”, concluyó Weaver.

