Quito (Ecuador) 25/01/2011 – El presidente de la Cámara Nacional de Acuicultura de Ecuador, César Monge ha mostrado su preocupación por la falta de un acuerdo comercial con Europa que permita a los productores de este país realizar sus envíos sin aranceles.
Para tratar este tema el equipo del Gobierno de Ecuador que preside Rafael Correa mantuvo el viernes pasado una entrevista con el representante del sector acuícola del país Latinoamericano.
César Monge aclaró sobre este tema que los empresarios no reclaman que se firme un tratado de libre comercio (TLC), que el Ejecutivo de su país rechaza por considerar que podría afectar a varios sectores productivos, sino que quiere que se "busque alguna alternativa y se la concrete ya, porque lamentablemente el tiempo no espera y las oportunidades pasan".
La preocupación esencial, según él, radica en que la comunidad europea "es el segundo socio comercial más importante del país” y hay sectores como el bananero y el de langostinos que exportan el 55 por ciento de su producción a Europa. Ingresos que además que "ayudan a apuntalar la dolarización" de la economía ecuatoriana.
Al respecto, el viceministro de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, indicó el jueves pasado que "si todo sale bien, el 2011 tendríamos cerrado el acuerdo".
Ecuador debe presentar a Bruselas información sobre su posición respecto a compras públicas e inversión extranjera en servicios, áreas en las que aún existen desacuerdos, así como en agricultura y propiedad intelectual, según Rivadeneira.
Monge, por su parte, explicó que, por ejemplo, los exportadores de langostinos generan "más de 100.000 plazas de trabajo que se relacionan directamente con la exportación" a Europa, mercado que genera "más de 400 millones de dólares en ingresos".
De momento, la exportación ecuatoriana de camarones paga un arancel del 3,6 por ciento para ingresar en Europa, gracias al sistema general de preferencias (SGP) que mantiene ese mercado.
Sin embargo, si Ecuador no lograra concretar una negociación comercial de largo plazo y expiran las preferencias, los aranceles podrían pasar a entre el 12 y 20 por ciento, según los cálculos que manejan.
Por ello, dijo que "es un tema muy delicado, sensible, y que tiene que ser asumido, en nuestra opinión, con la mayor urgencia y celeridad posible" por el Gobierno.
"Me gustaría ver una mayor agresividad del Ecuador, en el sentido de ir adelante con esto, pero para eso hay que tener definida una posición" y al parecer el Gobierno aún no ha logrado unificar un criterio, añadió Monge.

