La Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP) ha reclamado que las granjas tradicionales de estanques sean reconocidas y compensadas por los servicios ambientales que prestan. La organización sostiene que su contribución va más allá de producir pescado, al almacenar y regular agua, conservar biodiversidad, retener nutrientes y amortiguar los efectos de sequías e inundaciones.
Según FEAP, estos sistemas extensivos y semi-intensivos, dedicados principalmente al policultivo de carpas, mantienen alrededor de 250.000 hectáreas de humedales seminaturales en la Unión Europea. Se concentran especialmente en Europa central y oriental, donde han configurado durante siglos paisajes formados por superficies de agua, carrizales y praderas húmedas.
La organización pide integrar estas explotaciones en las políticas europeas y nacionales de resiliencia frente a la sequía, restauración de humedales, gestión de cuencas hidrográficas y adaptación al cambio climático.
También propone reconocerlas como áreas agrarias tradicionales de alto valor ecológico y soluciones basadas en la naturaleza para la retención de agua y nutrientes.
Como consecuencia económica directa del planteamiento, la FEAP, solicita ayudas y mecanismos de compensación para sostener unos servicios ambientales cuyo coste recae actualmente, al menos en parte, sobre los productores.
Entre las actuaciones que deberían recibir apoyo incluye el mantenimiento de los estanques y la retirada de los sedimentos acumulados para su aprovechamiento agrícola.
FEAP advierte de que abandonar la actividad no garantiza la recuperación de ecosistemas más naturales o diversos, ya que la conservación de estos espacios depende de una gestión activa y de la viabilidad económica de las explotaciones.
Estos paisajes pueden albergar más de 400 especies de aves, además de anfibios, reptiles e invertebrados.
Al mismo tiempo, las asociaciones integradas en FEAP produjeron en 2023 un total de 54.793 toneladas de carpas, incluidas 51.784 toneladas de carpa común.
De fructificar la propuesta, ésta podría sentar un precedente para otras formas de acuicultura extensiva europea, como esteros, salinas productivas y humedales costeros mediterráneos.
No obstante, todavía se necesitan metodologías comunes para determinar qué servicios presta cada explotación, calcular su valor económico y establecer qué compensación pública correspondería en cada caso.

