Madrid 25/11/2016 – El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha advertido que el suministro de alimentos se verá afectado por la alteración del clima, incluyendo su producción, donde jugará un papel importante la acuicultura.
Según este Panel, en 2050 la producción alimentaria deberá incrementarse en un 60 por ciento para alimentar a una población de 9.600 millones de personas, lo que requerirá de mayor uso de suelo para agricultura y ganadería, y una mayor presión sobre los recursos pesqueros, y todo esto en un contexto de cambio climático con sus consecuencias sobre el consumo de recursos, principalmente agua, suelo y energía.
Para ayudar a afrontar estos retos que se plantean para el sector agroalimentario, la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), ha publicado recientemente el estudio “Adaptación al cambio climático” en el que recoge los retos y oportunidades para el sector y fija como clave la aplicación de la Economía Circular.
Haciéndose eco de las recomendaciones de la FAO, apuntan a que se verán afectadas capturas de las principales especies y tipos de pesca que, unido al incremento de la demanda, obligará al crecimiento de la acuicultura.
Esta misma temperatura del agua, señalan, tendrá consecuencias negativas para la práctica de la acuicultura en zonas templadas; mientras que en zonas tropicales y subtropicales este aumento “podría ayudar a incrementar el crecimiento y la producción de la industria pesquera”.
De esta manera la acuicultura puede ofrecer una adaptación en comunidades agrícolas costeras vulnerables a ser salinizadas por los efectos del aumento del nivel del mar.
La implementación de este tipo de prácticas requiere, además, de la integración de los sectores de la agricultura y acuicultura, así́ como el soporte de las instituciones públicas en el desarrollo de mecanismos e incentivos que favorezcan su desarrollo, junto a la capacitación de los profesionales del sector en materia de estas nuevas prácticas de explotación.

