Fco. Javier Moyano, Univ. Almería /@misPeces
Puerto Real (Cádiz) 1/02/2019 – La liseta de la especie Chelon labrosus es uno de los mugílidos más apreciados para la acuicultura por su rápido crecimiento, alcanzando una longitud de 32 cm, de ahí que, conseguir cerrar el ciclo de la especie y alcanzar una producción de juveniles aceptable se encuentre en el foco de los investigadores.
El catedrático del departamento de Biología y Geología de la Universidad de Almería, Francisco Javier Moyano, ha estudiado, en el marco del proyecto Mugildiet, la bioquímica digestiva de los juveniles de la liseta con objeto de establecer cuál es la bioaccesibilidad de la proteína, las grasas y los carbohidratos en esta especie de cara a diseñar dietas óptimas para su desarrollo en piscicultura.
Según indicó al respecto Moyano, las lisetas tienen un estómago musculoso y un aparato digestivo largo adaptado bioquímicamente a digestiones largas y una gran capacidad para habitar ambientes eurihalinos y euritérmicos, acordes con ecosistemas costeros, con comportamiento alimentario omnívoro en la fase juvenil que más adelante, ya en la fase adulta, se transforma en un comportamiento herbívoro.
Esto se explica, según señaló Moyano, por el perfil enzimático que presenta con una actividad amilasa muy activa, que pone de manifiesto peces con gran capacidad para digerir carbohidratos; una pepsina presente pero probablemente escasamente activa en condiciones fisiológicas normales; y muy escasa actividad lipasa, por lo que requiere pocos lípidos en su dieta.
En el estudio de maduración del digestivo, y con la edad, añade, se observan cambios relacionados con la aparición muy temprana de las actividades amilasa y tripsina, que implican maduración precoz y cambios en la composición de la dieta hacia hábitos vegetarianos evidenciada por una disminución de la pepsina.
El desarrollo en ambientes de diferente salinidad influye obviamente en la funcionalidad de las enzimas, principalmente y de forma negativa, en las actividades pepsina y amilasa, y no tan claramente en proteasas alcalinas.
Respecto al proceso de hidrólisis proteica, indicó que éste se ve afectado negativamente por salinidades por encima de 40 ppt.

