Bruselas 30/04/2010 - Los representantes de la consejería del Mar de Galicia consideran que han conseguido aclarar a la Comisión Europea (CE) el impacto de las restricciones a la venta de molusco en las llamadas zonas C y los problemas por los nuevos métodos comunitarios para detectar toxinas marinas.
El secretario general de la citada consejería, Francisco Vidal-Pardo y el director general de Competitividad e Innovación Tecnológica, Juan Maneiro, han expuesto estas cuestiones en una reunión con responsables de la dirección general de Sanidad y Consumo de la CE.
Por una parte, la Xunta de Galicia ha mostrado su oposición que cambien los métodos de análisis de biotoxinas, porque considera que se está produciendo de manera "precipitada", según han declarado al término de la reunión.
Además, los representantes gallegos han hablado sobre la clasificación de las llamadas "zonas C", según el nivel de contaminación, donde la UE impide vender en fresco productos acuícolas, aunque sí se pueden comercializar para industria.
Galicia pide que se permita la comercialización en fresco de productos piscícolas de esas áreas, tras un proceso de depuración.
Maneiro ha afirmado que la reunión ha sido positiva, porque ha servido para "clarificar" a la CE la situación específica del sector en Galicia. Asimismo, la Xunta invitará formalmente a la CE a visitar Galicia para que compruebe los argumentos presentados en la reunión.
En el caso de las "zonas C", Galicia ha garantizado la higiene y la salubridad de los productos marisqueros.
Respecto al cambio en los métodos de análisis de toxinas, los representantes de la Xunta han explicado las implicaciones que tendría para la zonas afectadas, "creemos que no era conocedora de esa situación", según Maneiro.
En concreto, han explicado que esa modificación afectaría al sector productor de mejillón, que obtiene entre 250.000 y 300.000 toneladas al año y ha estado sometido durante años a un sistema de análisis que "funciona, no tiene dificultades y está validado en cualquier laboratorio".
Maneiro ha señalado que el problema está en que el nuevo tipo de pruebas no tiene esa validación y además podría haber conflictos por diferencias con otras zonas fuera de Galicia.
Los representantes de la consejería han indicado que Galicia aceptará el nuevo método cuando esté reconocido internacionalmente y no de manera precipitada.
Aparte, se han reunido con representantes de la dirección general de Pesca para tratar cuestiones de actualidad como la reforma de la política pesquera comunitaria (PPC), el apresamiento de buques gallegos en Mauritania o la solicitud del sector para que haya una moratoria en la implantación del "nuevo calibrador electrónico".
Galicia ha participado con 38 empresas en la feria Seafood, que terminó ayer y es considerada la muestra más importante del mundo para el sector pesquero.

