JM García de Lomas (archivo)/@misPeces
El Puerto de Santa María 01/07/2015 – La recuperación de la producción de la dorada y la lubina en Andalucía ya está en marcha, después de que en 2014, por motivos coyunturales, la producción en volumen y valor haya caído a niveles de hace más de una década.
Según explicó a misPeces el gerente de CTAQUA, Juan Manuel García de Lomas, la brecha de la producción ya se está viendo compensada gracias a nuevas explotaciones. “Este mismo año ya se apreciará la recuperación y en 2016 vamos a superar seguramente los mayores niveles de producción”, indicó.
La caída de 2014 ha sido fruto de un cambio de estrategia empresarial de una de las mayores productoras de la Bahía de Cádiz, que abandonó la producción de dorada y lubina para diversificar y concentrar sus esfuerzos en la producción de lenguado senegalés, señaló. En este caso, la producción se está recuperado debido a las iniciativas empresariales que están operando nuevamente en estas concesiones para la cría de dorada y lubina.
Otra empresa de la Bahía de Cádiz que estaba atravesando circunstancias económicas difíciles ha vuelto a retomar la actividad de manera importante una vez superadas estas dificultades.
Por ello, el gerente de CTAQUA mostró su optimismo tanto por el impulso empresarial como por las posibilidades que se abren con el nuevo Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP 2014-2020). Según destacó García de Lomas, en este nuevo marco de ayudas hay una “oportunidad única”, con 25 millones de euros, para que las empresas españolas puedan aplicar medidas innovadoras.
Bajo su criterio, en el caso de las pequeñas empresas, los esfuerzos de innovación deberán dirigirse hacia la automatización de los procesos de alimentación y de bombeo, así como al control de parámetros físico-químicos y de la biomasa. Igualmente, estas empresas deberán observar medidas que les permitan reducir los daños ocasionados por los depredadores y los robos en las instalaciones a través del uso de nuevas tecnologías.
Las empresas de mayor tamaño, con una capacidad más alta para destinar recursos a la innovación, deberían apostar por la mejora genética para obtener mayores rendimientos. En el caso de la alimentación, estas empresas pueden apostar por la incorporación de nuevas materias primas, aditivos y gestión del alimento. Igualmente serán importantes los esfuerzos que se destinen al desarrollo de vacunas.
Finalmente, para García de Lomas, la mejora de la comercialización deberá ser el objetivo tanto de las pequeñas como de las grandes empresas, a través de nuevos productos, envases y marcas. Hay que olvidarse de la comercialización a granel, sin diferenciación, con producto entero, fresco y sin transformar, y apostar con toda la tecnología disponible por mejorar la comercialización y obtener un mayor valor añadido de ella.

