La Coruña 05/08/2014 - A pesar de que en los últimos años Galicia se ha dotado de su propio Plan Director de Acuicultura, la falta de aprobación pone a esta Comunidad Autónoma entre las que peor están gestionando esta actividad económica.
Así lo explicaba recientemente Javier Ojeda, gerente de APROMAR en la Opinión de La Coruña donde ha llegado a decir que “la Xunta pida calma no es razonable, lleva años sin aprobar el Plan Director de la Acuicultura. Las empresas están cansadas, invierten fuera y después aparecen los problemas, como en Pescanova”.
En opinión de Javier Ojeda, las Administraciones “no se han puesto las pilas” y se percibe que si no hay cambios en la Gobernanza de la actividad, el sector puede quedar paralizado y no crecer en el futuro.
En Galicia, destaca Ojeda, el marco normativo creado debería haber dado la seguridad jurídica que reclamaban las empresas para poder invertir; sin embargo, aclara el gerente de APROMAR, el Plan Director de la Acuicultura “lleva atascado muchos años”.
En opinión de Javier Ojeda, “los sucesivos Gobiernos que tuvo la Xunta no fueron capaces de ofrecer a la sociedad gallega un plan de acuicultura eficaz que permita que la actividad crezca y se cree empleo”.
En este sentido explicó que “la situación de la trucha en Galicia, por poner un ejemplo, es catastrófica, principalmente por las actuaciones de Augas de Galicia. Está en una situación mucho más grave que la del rodaballo por esa falta de sensibilidad de las administraciones que afectan a los recursos fluviales”.
“Es un tema de mentalidad. En 2008, cuando empezó la crisis, albergábamos la esperanza de que un efecto colateral de esa crisis fuera que toda esta situación de no funcionamiento de los trámites administrativos que frenan la inversión y la creación de empleo cambiara. Y no ha ocurrido así. Las administraciones no se han puesto las pilas y los trámites no se agilizaron”, señaló.
Sobre la cuestión de que en la Administración gallega están pidiendo calma al sector, el gerente de APROMAR está en desacuerdo. En este sentido explica que “las empresas están cansadas, tienen que invertir fuera y aparecen los problemas que comentábamos, como los de Pescanova. Esto crea tensiones con el sector productor en España. Pero no son situaciones deseadas ni previstas hace unos cuantos años, han tenido que producirse así”.

