Santa Cruz de Tenerife 30/09/2011 - El viceconsejero de Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Soto Évora, ha asegurado que la acuicultura es una "actividad estratégica" en Canarias con el "valor añadido" de que es generadora de economía y empleo.
El viceconsejero inauguró ayer "Acuicultura en Canarias: Gestión, desarrollo e investigación", que realizará un recorrido por las cuestiones "más relevantes" de la actividad, de su situación actual, perspectivas futuras o el impacto ambiental.
María Ángeles Rodríguez, directora del Centro Oceanográfico de Canarias, entidad que organiza las jornadas junto con el Centro de Investigaciones Marinas (Cima), lamentó que el sector pesquero sigue viendo la acuicultura "como algo externo" y en los puertos o cofradías no se encuentran pescados cultivados.
Rodríguez destacó que está de acuerdo en los límites que se están poniendo para la introducción de nuevas especies, aunque añadió que esta circunstancia dificulta "aún más la investigación" sobre los aspectos técnicos y científicos.
La jefa de sección de la Viceconsejería de Pesca y Aguas, Teodora Antunes, indicó que la crisis económica ha provocado un cambio en el modelo productivo en la acuicultura, ya que las empresas de mayor tamaño, que trabajan con un "mínimo de mil toneladas", son las que pueden afrontar la situación.
En su día se domesticaron animales terrestres que eran salvajes, reflexionó, y eso es lo mismo que ahora se debe hacer con los animales marinos, ya que "cada vez hay menos peces en el mar y está todo más restringido".
Teodora Antunes admitió que los escapes "son un problema", aunque resaltó que los acuicultores son los primeros interesados en que no se produzcan, ya que cuando se rompe una red pierden miles de peces.
Sin embargo, destacó que no son habituales los escapes y recordó que el último trascendente fue en 2009 en la isla de La Palma, y se produjo tras varios temporales fuertes.
La trabajadora de la viceconsejería de Pesca y Aguas añadió que Canarias tiene unas "condiciones óptimas" para la acuicultura, ya que no hay grandes diferencias de temperatura en las distintas estaciones, como ocurre en el Mediterráneo, lo que permite que el pez pueda engordar todo el año.

