Madrid 04/02/2013 – El Gobierno ha aprobado en este último Consejo de Ministros la nueva normativa para la protección de los animales utilizados para experimentación. El texto se complementa con el Proyecto de Ley que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 18 de enero, para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio.
Según señalan desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), las nuevas normas “suponen un importante avance para asegurar la máxima protección de los animales”.
El Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros establece las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia.
Asimismo, el Gobierno aprobó un proyecto de ley que modifica la ley de 2007 para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio el pasado 18 de enero.
Este nuevo Real Decreto aprobado hoy se ha redactado según lo señalado en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que establece la obligación de que la Unión y sus Estados Miembros tengan plenamente en cuenta el bienestar de los animales como seres sensibles.
En este sentido, el Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron en 2010 una directiva relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos, que debía ser incorporada al ordenamiento jurídico español.
En cuanto al Real Decreto, la nueva normativa, según señalan desde el MAGRAMA, se basa en el fomento de los métodos alternativos a la experimentación con animales mediante los principios de reemplazo, utilizando siempre que sea posible alternativas al uso de animales; reducción, minimizando la cantidad de los animales utilizados; y refinamiento, de los procedimientos con animales para causar el menor sufrimiento posible.
Al mismo tiempo, la normativa aprobada regula detalladamente las condiciones de alojamiento de los animales y los cuidados que han de recibir, así como los requisitos mínimos que deben cumplir los criadores, suministradores y usuarios.
Finalmente, añaden, se establecen las normas a las que deben atenerse los proyectos y procedimientos en los que intervengan animales.

