La Junta de Andalucía en colaboración con la Universidad de Almería han reunido en su campus a expertos procedentes de los ámbito empresarial, académico e investigador en la jornada “Desalación y cultivos marinos en el marco de la Estrategia Andaluza de Economía Azul Sostenible”.
El objetivo, avanzar en la Estrategia, “recabar el conocimiento de los expertos y sus experiencias”. Esta Estrategia, como han señalado, pretende “impulsar a los sectores de actividad económica vinculados con los mares y la costa de Andalucía como motores de dinamización socioeconómica. Todo ello, “en el marco de una economía innovadora, respetuosa con la capacidad de carga de los ecosistemas naturales y la sostenibilidad”.
La parte de los cultivos marinos y su aportación al medio ambiente estuvo coordinada por Francisco Gabriel Acién, Catedrático del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería; y Félix López, catedrático en el Departamento de Ecología y Geología de la Universidad de Málaga.
Acién ha apostado por los cultivos alternativos de algas como manera de seguir creciendo. En la Universidad de Almería, indicó, tenemos una experiencia en el campo de las microalgas de más de 20 años, siendo pioneros en el ámbito europeo, lo que necesitamos es “poner en valor esos desarrollos que hemos hecho, que no se queden solo como trabajos de investigación, sino que tenga explotación comercial.
Como explicó, “existe interés de las empresas por introducir en el mercado este tipo de productos”. De hecho, “hay que mejorar la producción de alimentos, no se pueden desaprovechar alimentos, para lo que hay muchas estrategias, pero hay que mejorar la cantidad y la calidad de los alimentos”.
Como vía alternativa, “estamos buscando producir algas como parte de alimentación, para generar los compuestos que se usan en la industria alimentaria, como espesantes, o materiales para fabricar cervezas, panes, entre otras. Como cosas interesantes que hacemos en Almería, señaló, es usar las algas para mejorar la sostenibilidad de la producción agrícola, fertilizantes, bioestimulantes, biopesticidas.
Falta, a su juicio, “el último paso”, porque una vez que esté en el mercado, va a tener ya su desarrollo, marcando si son competitivas o no y se harán los desarrollos pertinentes.
En la Universidad de Almería, en colaboración con el IFAPA, hay una planta demostrativa de lo que se puede conseguir con las microalgas, con reactores grandes y unas instalaciones “que vienen las empresas a ver, comprueban que es real y deciden que quieren implementar una planta piloto para ya trabajar en esto”.
La cuestión es aprovechar otros terrenos que no pueden dedicarse a la agricultura convencional, “superficie que no se está usando, como la zona desértica en el Campo de Tabernas, con todas las salvedades ambientales, donde se puede generar valor utilizando agua de mar, produciendo para consumo humano directo o para que otros sectores no dependan de las reservas de combustibles fósiles, por ejemplo, o de generar agua dulce”.
La jornada continuó con el resto de temáticas y la intervención de distintos expertos especialistas en desalación.

