Santiago de Compostela 14/07/2011 - Con respecto a una experiencia internacional exitosa de valorizar y diferenciar a un producto en el competitivo mundo del comercio pesquero, Gunnar Knapp, profesor de Economía de los Recursos Naturales del Instituto de Investigación Social y Económica, de la Universidad de Alaska (UAA), Anchorage, EE.UU, presentó el caso del salmón salvaje de Alaska.
Durante su participación esta semana en unas jornadas en Santiago de Compostela, Knapp analizó la forma de cómo había afectado la salmonicultura a la industria de salmón salvaje de Alaska, que según comentó, ha pasado en 30 años de ser el principal abastecedor mundial de esta especie a representar ahora el 15 por ciento del total.
En entrevista con misPeces.com, Gunnar Knapp indicó que “criticar a la competencia no es la solución”, señalando que los mismos pescadores vieron que la calidad del producto que estaban ofertando no era la mejor y la industria tuvo que evolucionar.
“No todos sobrevivieron. Muchos pescadores y procesadores dejaron de serlo. Pero sobrevivieron los que cambiaron”. E incluso, en este contexto y con la dificultad que significó ese proceso, ahora se benefician de mejores precios dentro de la industria del salmón a nivel mundial, pero para ello “fue necesario desarrollar productos con valor añadido y trabajar una estrategia de marketing de los productos del mar de Alaska, en conjunto”, explicó el experto.
“Hay que ser realistas”, aclaró el economista, y saber cuál es la situación de globalización que se está viviendo, en este contexto, “los productores no pueden volver atrás y cerrar el mercado a productos más competitivos. Ellos tienen que aprender a enfrentar la llegada de las importaciones en el sector de la pesca y la acuicultura”, indicó Knapp.
Con respecto a una estrategia para la sobrevivencia en una era de globalización, Knapp sostuvo que en primer lugar es necesario proteger los recursos pesqueros; además, trabajar en la eficiencia y bajos costes; en la buena calidad de los productos, junto con identificar las fortalezas y ventajas para que el consumidor elija el producto que se está promoviendo y entender el mercado y producir lo que éste necesita.
Recordó que luego de la caída de la participación de Alaska en el mercado del salmón, a nivel Gubernamental y de iniciativas privadas se desarrollaron campañas de marketing internacional que apoyaron dos conceptos: “salvaje y Alaska”, lo que ha dado buenos resultados. “Nosotros no tenemos acuicultura en Alaska por lo que optamos por estos dos conceptos y decidimos estar en todos lados con nuestra marca”.
Existen muchas formas de cautivar al consumidor, pero deben realizarse con una estrategia. “Si sabes que tu producto es el mejor, entonces debes trabajar para demostrarlo”, asegura el experto.
Estas campañas pueden ser a través de promociones, con degustaciones con chefs famosos, con la organización de visitas de periodistas extranjeros que puedan difundir la experiencia o tan simple como que cada turista se lleve un producto pesquero que le recuerde el haber estado en el lugar. “Cualquiera de las iniciativas puede dar resultado”, sostiene Gunnar Knapp, “pero lo importante es que se deben llevar a cabo acciones de este tipo, porque la competencia también está haciendo los mismos esfuerzos”.

