La acuicultura mediterránea continúa explorando nuevas especies con potencial comercial más allá de la dorada y la lubina, y en ese camino la sepia empieza a ganar protagonismo. El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) ha dado un paso más en este ámbito tras lograr la obtención de nuevas crías en cautividad, un avance que pone el foco en uno de los mayores desafíos para la domesticación de cefalópodos: la baja supervivencia en su fase larvaria.
Este logro se enmarca en un proyecto orientado a optimizar la reproducción y el cultivo temprano de esta especie. Aunque existe un amplio conocimiento sobre la biología de la sepia en estado adulto, la falta de protocolos eficientes en sus primeras etapas de vida ha frenado hasta ahora su salto a la producción a gran escala.
Precisamente por ello, el trabajo del IMIDA se ha centrado en mejorar las condiciones de cultivo desde el inicio del ciclo. Por un lado, se han desarrollado sistemas específicos para la producción masiva de zooplancton (Artemia y Mysis), fundamentales para cubrir los requerimientos nutricionales de las crías. Por otro, se ha diseñado y adaptado una instalación orientada a las particularidades biológicas y zootécnicas de los cefalópodos.
Uno de los avances más destacados ha sido la obtención de puestas viables en condiciones controladas, con niveles de fecundidad que oscilan entre 280 y 1.900 huevos por hembra y tasas de fertilidad cercanas al 60%.
Además, el centro ha incorporado herramientas de análisis de imagen para monitorizar el crecimiento de las sepias desde su nacimiento. Este sistema permite estimar su peso y longitud evitando la manipulación directa, un aspecto crucial en cefalópodos, donde el estrés derivado del manejo altera significativamente su comportamiento y desarrollo.
El trabajo con la sepia forma parte de una estrategia integral de diversificación acuícola en la Región de Murcia impulsada por el Gobierno regional, que también apoya iniciativas con especies como el mújol o el langostino tigre. Tal y como destacó la consejera de Pesca, Sara Rubira, durante una reciente visita a las instalaciones del IMIDA, estas investigaciones buscan generar nuevas alternativas para que el sector siga creciendo y liderando el mercado.
Esta apuesta por la investigación respalda a una industria, la de la acuicultura murciana, que se ha consolidado como un referente nacional, generando 125 millones de euros al año —un 40% más que hace una década— y mostrando un grado de diversificación inédito en su historia.
Sin embargo, y pese a estos prometedores avances zootécnicos e institucionales, el cultivo de sepia sigue lejos de una aplicación industrial inmediata. La mejora de la supervivencia en la fase larvaria continúa siendo el factor determinante para evaluar su viabilidad comercial definitiva, marcando los próximos pasos del IMIDA en la incorporación de nuevas especies al modelo acuícola mediterráneo.

