Barcelona 19/05/2009 – En el Salón Hispack Barcelona, celebrado la pasada semana, se ha puesto de manifiesto que el futuro del sector del envase y del embalaje se orienta hacia la utilización de materiales para alargar la vida del producto, y hacia la innovación y el diseño.
Entre las novedades del certamen, destaca el Instituto Tecnológico de Embalaje, Transporte y Logística de la Comunidad Valenciana (ITENE), que presentó su investigación en envases activos, a los que se añaden vitamina E o extractos de orégano en la capa de plástico que está en contacto con los alimentos, alargando el tiempo para su consumo.
Varios grupos de investigación del ITENE también trabajan con nuevos materiales biodegradables, como derivados del algodón, para facilitar el envase de los alimentos.
Por su parte, la empresa cordobesa Samafrava apuesta por la fabricación de bolsas que se asemejan al plástico con fécula de patata y con maíz que, como se descomponen más fácilmente tras su utilización, afectan menos el medio ambiente.
Otras nuevas tecnologías las ha aportado la empresa Macsa, de Manresa, que ha apostado por incorporar un chip con información adicional en las etiquetas para identificar los productos, similar al que actualmente estudia en fase de pruebas la cadena de supermercados norteamericana Walt Mart, pero que en España se debate su utilización por una cuestión de protección de datos.
Este chip incorporado en los productos de supermercado permitiría a los compradores pasar por un lector de precios sin necesidad de vaciar el carro, con lo que se evitaría el engorro que supone cargar y descargar, y pasar directamente a pagar la compra.

