Castro (Chile) 04/04/2013 – La Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile) insisten en que se debe diferenciar entre cultivos intensivos y extensivos de mejillones, algo que la propuesta de modificación del Reglamento Medioambiental de la Acuicultura (RAMA) y su Resolución acompañante, no contemplan.
Con este objetivo, el de dar a conocer su postura a la modificación propuesta por la Subsecretaría de Pesca de Chile, se produjo una reunión el pasado 19 de marzo en Castro, Chiloé, en la X Región, principal enclave de la producción de mejillón en el país.
El encuentro contó con la participación de Carolina Molina y Luis Daza, ambos funcionarios de la Unidad Ambiental de la SubPesca, además de profesionales y técnicos de empresas productoras de mejillón chileno asociadas a AmiChile, a la Asociación de Mitilicultores de Castro y a la Asociación de Mitilicultores de Queilen.
Durante el encuentro, a juicio de AmiChile se evidenció que, “si bien la modificación presenta fortalezas, desde un punto de vista técnico todavía hay aspectos particulares que no se ajustan a la realidad ambiental de la industria mitilicultora”.
De hecho, añaden, “después de muchos años de actividad ininterrumpida y sin una regulación preventiva, la actividad presenta actualmente el 98,1 por ciento de sus centros en condiciones aeróbicas”.
Así lo confirmó la gerente de AmiChile, Yohana González, al afirmar que “la actual propuesta de modificación del RAMA y su resolución acompañante no logra la diferenciación adecuada sobre los tipos de cultivos regulados”.
En general, insite González, se observan criterios que parecieran ser lógicos para cultivos intensivos, pero que para los cultivos de mitílidos, es decir extensivos, resultan inadecuados y alejados de su realidad ambiental, por lo que solicitamos tengan a bien considerar las observaciones técnicas que recientemente presentamos a la SubPesca”.
Entre las observaciones y solicitudes que la industria planteó bajo criterios técnicos, se encuentran que los Informes Medio Ambientales (INFAs) se realicen cada 3 años; que las correntometrías se realicen una vez por agrupación de concesiones de cultivos extensivos; que se elimine el análisis granulométrico; que se permita determinar el origen de la materia orgánica, cuando ésta sobrepasa los límites establecidos, entre otras solicitudes.
Para concluir, González insistió en que, según lo establece la Ley Nº 20.657, del 9 de febrero del 2013, la SUBPESCA debe elaborar el programa de investigación necesario para la regulación sectorial, el cual comprende la investigación, monitoreo y análisis de las condiciones oceanográficas, ambientales y sanitarias apropiadas para el ejercicio sustentable de la acuicultura.
"Por lo que estamos proponiendo a la Autoridad que asuma este desafío e incorpore en el programa de investigación el monitoreo de las corrientes, actualice las batimetrías, realice la determinación del origen de la materia orgánica en sectores críticos, que permita y facilite la relocalización de concesiones de mitílidos, e implemente monitoreo permanente en la columna de agua. Eso es lo que corresponde por mandato legal”, concluyó González.

