Roma (Italia) 07/06/2010 - Un informe del Comité de Pesca de la FAO, publicado en abril de 2010, ha advertido respecto a grandes cambios en la cadena de valor del comercio pesquero en los últimos dos años.
El informe fue aprobado en el marco de la 12ª reunión del Subcomité sobre Comercio Pesquero, que tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina, y en el que se analizaron, entre otras tendencias, las de la acuicultura marina.
En este sentido destacaron como tendencias en el sector acuícola, la introducción de normas privadas por minoristas internacionales, entre otros, con fines ambientales y sociales; la acuicultura ecológica y la elaboración de nuevas normas en los principales mercados; la proliferación de etiquetas ecológicas y su aceptación por los minoristas más importantes; y la certificación de la acuicultura, en general.
El informe también refleja que a nivel mundial continuarán las controversias comerciales respecto a los productos de acuicultura como el panga, langostino, y salmón, entre otros.
Se incorporan al debate factores como el cambio climático, las emisiones de carbono, el kilometraje de los alimentos, y el impacto en el sector de la pesca.
En cuanto a cifras mundiales, el comercio internacional de pescado y productos pesqueros creció fuertemente en 2006 y 2007, y durante la mayor parte de 2008. Mientras que la recesión económica acarreó una caída del consumo en la mayoría de los países y una disminución de las importaciones registradas en casi todos los mercados en 2009.
A pesar de la contracción del gasto de los consumidores en el período de 2008 a 2009, la tendencia a largo plazo del comercio pesquero sigue siendo positiva, y aumenta la proporción de la producción de los países -tanto desarrollados como en desarrollo- destinada a los mercados internacionales. Las perspectivas para 2010 siguen siendo positivas y se prevé un nuevo crecimiento de las exportaciones, aunque algunos mercados sólo se recuperarán a mediano plazo.
La UE sigue siendo el mayor mercado de productos pesqueros importados, no obstante, las cifras parciales para 2009 ponen de manifiesto una disminución de las importaciones de la UE, con una caída del 7 por ciento en euros (-13,7 % en dólares) registrada en el período enero-julio. En particular, el mercado español se ha mostrado débil en 2009, mientras que el francés, el italiano, el alemán, y el británico han sido más resistentes. Las exportaciones de la UE en enero-julio de 2009 disminuyeron en un 8 por ciento en euros (-14 por ciento en dólares).
Además de la UE, Estados Unidos y Japón, el informe identifica una serie de nuevos mercados que son cada vez más importantes para los exportadores a nivel mundial. Entre ellos destacan la Federación de Rusia, Ucrania, Egipto y el Oriente Medio en general. El número de mercados de cierta importancia, es decir, aquellos cuyo valor total de las importaciones es de 50 millones de dólares como mínimo, ronda los 85.
La mejora de los sistemas internos de distribución de pescado y productos pesqueros, al igual que el aumento de la producción acuícola, han contribuido a la expansión del comercio regional. También hay que señalar que los mercados nacionales, en particular en Asia, pero también en el Brasil, han demostrado ser resistentes durante el período 2008-09 y, por lo tanto, han proporcionado una buena salida para los productos nacionales y regionales.

