O Grove (Pontevedra) 24/07/2014 – La científica Montse Pérez, investigadora del Grupo de Acuicultura Marina del Centro Oceanográfico de Vigo considera que, tras 8 años de estudios con la merluza europea (Merluccius merluccius), se encuentra más cerca de poder cerrar el ciclo de la especie, aunque reconoce que todavía “hay un largo camino que recorrer”.
Para explicar los avances en aclimatación de la especie en condiciones de cautividad, la alimentación, el crecimiento, la reproducción y cultivo larvario Montse Pérez será la encargada de exponer estos resultados durante el XVII Foro de Los Recursos Marinos y de las Rías Gallegas (ForoACUI), que se celebrará los días 9 y 10 de octubre en O Grove.
Según avanzan sobre este asunto desde ForoACUI, en 2007 se dio comienzo en el IEO de Vigo el proyecto de cinco años “Zootecnia del cultivo de la merluza europea: captura y aclimatación de juveniles”, el cual sirvió para mantener aclimatados a cautividad un stock de reproductores de merluza.
En 2009 se obtuvieron las primeras puestas espontáneas de la especie. A partir de entonces durante los años siguientes se han venido obteniendo puestas “continuas y durante todo el año”.
En este punto, la investigadora considera que se han venido cubriendo y superando todas las expectativas, que además, “no tienen precedentes ni en Europa ni en otras partes del mundo”.
“Por primera vez se ha conseguido el crecimiento y la reproducción de la especie en periodos prolongados y se han obtenido importantes datos sobre aclimatación, alimentación, crecimiento, reproducción y cultivo larvario”, señaló Pérez.
El cuello de botella se encuentra en la supervivencia de los juveniles que, como máximo han alcanzado los cuatro meses de vida y que básicamente están relacionados con un mal desarrollo embrionario relacionado con la gota lipídica; y con la alimentación una vez que eclosionan los huevos y las larvas deben ser alimentadas de forma exógena.
Al respecto indicó la investigadora que aunque ingieren satisfactoriamente rotífero y artemia este tipo de alimento no es suficiente para que puedan sobrevivir.
Otros problemas están relacionados con el alto nivel de canibalismo en la fase larvaria.
Para conocer cómo se puede mejorar la calidad y la viabilidad de la puesta están trabajando en colaboración con investigadores de la Universidad de Vigo en el caripotipo de la merluza; mientras que la determinación de la huella isotópica de los embriones la están haciendo con investigadores del Centro Oceanográfico de Málaga.
El equipo de investigadores de la merluza han conseguido este año un proyecto del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación del Ministerio de Economía y Competitividad orientado a resolver estos problemas.
Igualmente han presentado los trabajos realizados al XIII Premio JACUMAR de Investigación en Acuicultura y están firmando un memorando de entendimiento con Fundación Chile para aunar sinergias y avanzar en el cultivo de la merluza europea y la merluza austral (Merluccius australis).
Nota adicional
Cabe destacar que el Grupo de Acuicultura Marina del Oceanográfico de Vigo trabaja, además de con la merluza, con otras nuevas especies. Es el caso de la cherna, el lenguado, el pulpo o el besugo. De los avances y logros obtenidos hasta el momento nos pondrá al día Montse Pérez, del Grupo de Acuicultura Marina del centro del IEO en Vigo, en la Mesa de Trabajo de Acuicultura que tendrá lugar el día 9 de octubre a las 16:30 h.

