Tarragona 20/06/2017 – La investigadora del Centro de Tecnología Ambiental Alimentaria y Toxicológica de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, Gemma Giménez ha ideado un sistema de detección precoz de microalgas nocivas en la costa catalana.
El sistema se basa en el uso de biología molecular con el fin de detectar si existe la presencia de algas tóxicas, que pueden ser causa de marea roja que afecte la salubridad del marisco, y tras ser ingerido por la alimentación afectar a los humanos.
La tecnología está basada en la secuenciación de ADN de nueva generación que permite analizar las microalgas de manera rápida y segura y que se pueden estandarizar.
Gemma Giménez, ha subrayado que el objetivo del método es el de detectar de forma precoz la presencia de toxinas procedentes de microalgas de una forma más rápida, eficiente y cubriendo más territorio con el fin de anticipar episodios tóxicos.
Según la experta, habitualmente se utiliza un microscopio óptico para analizar las muestras procedentes de la costa catalana, lo que conlleva un proceso lento que permite analizar cuatro muestras en cuatro o cinco días.
En cambio, con la biología molecular, basada en la secuenciación de ADN, se puede acelerar hasta conseguir analizar hasta 100 muestras en dos días.
“Cuantificar las microalgas de manera eficaz mejorará la seguridad alimentaria de los productos del mar, ya que éstas pueden producir toxinas que se incorporan a otros seres vivos”, indicó Giménez.

