Vigo 27/07/2017 - La investigadora del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, Montserrat Pérez está trabajando en una patente que podría acabar con la elevada mortalidad de las paralarvas de pulpo común (Octopus vulgaris), lo que permitiría rentabilizar la cría industrial de la especie.
La clave de todo el proceso inicial pasa por la correcta alimentación de las paralarvas. Como es bien sabido en acuicultura, la artemia que es el alimento más usado para el desarrollo de las principales especies de cultivo, está especialmente limitada para la alimentación de las paralarvas, pareciendo que la clave podría encontrarse en una dieta específica en la que se incluirían huevos de centollo.
Este ingrediente obligaría al doble cultivo del pulpo y el centollo.
A pesar de todos estos inconvenientes, el Centro Oceanográfico vigués lleva años dedicado a esta especie de alto interés para la acuicultura, y es uno de los que ha conseguido cerrar el ciclo a nivel mundial a pequeña escala.
Para poder avanzar en este tema, se están planteando un proyecto con el Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo, en el que quieren desarrollar completamente el cultivo en los próximos 3 años.

