Granada 13/01/2016 – Científicos de la Universidad de Granada han elaborado microcápsulas a base de las proteínas de sardinas y jureles para proteger el aceite de pescado de la oxidación provocada por la luz y el aire, alargando la vida útil de este ingrediente.
Con esta técnica, llevada a cabo en colaboración con el grupo de investigación de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de Universidad Técnica de Berlín, los expertos han mantenido las propiedades organolépticas, de olor y sabor, y el valor nutritivo del aceite durante más de 80 días, período necesario para que pueda ser utilizado en la industria alimentaria como ingrediente funcional, rico en ácidos grasos omega-3, de lácteos y salsas.
Uno de los procedimientos más comunes para evitar esta oxidación es la microencapsulación, la formación de cápsulas de tamaño mil veces menor de un milímetro que contienen en su interior mini gotas de aceite.
La novedad de esta investigación consiste en elaborar esa cubierta protectora con proteína de pescado, sin necesidad de utilizar otras sustancias que influyan en el proceso.
En concreto, los expertos han aprovechado la carne de sardinas y jureles que los pescadores descartan por su escaso valor comercial o por no alcanzar la talla mínima

