Dorada con linfocistis /SINC
Madrid 1/12/2016 – Investigadores españoles del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del CSIC, de la Universidad de Málaga (UM) y del Centro de Investigación en Sanidad Animal del INIA, han identificado los virus que provocan la linfocistis en dorada (Sparus aurata), una de las enfermedades infecciosas en peces que provocan pérdidas económicas en la industria acuícola.
El hallazgo de este primer papilomavirus de peces, publicado en Journal of Virology, sugiere que el origen evolutivo de esta familia es mucho más antiguo de lo que se creía, remontándose a unos 500 millones de años.
Esta enfermedad, provocada por el virus iridovirus lymphocystis se caracteriza por la aparición de lesiones papilomatosas en la piel de los animales afectados que, como inican, normalmente se resuelven con el tiempo. Se trata de una enfermedad infecciosa que afecta a más de 150 especies de peces marinas y continentales.
Los brotes de la enfermedad en acuicultura se asocia a varios afectores ambientales y, más frecuentemente, con condiciones de estrés provocadas por condiciones de cultivo intensivo presentes en las granjas piscícolas.
En dorada (Sparus aurata) se ha identificado un iridovirus lymphocystis distinto, y cuya secuencia del genoma circular ha sido ensamblado a través de técnicas de secuenciación directa y que ha resultado ser distinto a otros dos genomas del mismo género anteriormente secuenciados.
Pero además de describir esta nueva especie de iridovirus, LCDV-Sa, el equipo logró identificar una gran cantidad de secuencias de los virus SaPV1 y SaPyV1, pertenecientes a las familias papillomavirus y polyomavirus, respectivamente. “Ensamblando estas secuencias hemos podido completar el genoma del primer papillomavirus detectado en peces, al igual que el genoma de uno de los primeros polyomavirus encontrados en estos animales”, detallan miembros del equipo.
El papilomavirus SaPV1 presenta además una característica única dentro de la familia: “Su principal proteína de la cápsida se expresa gracias a un mecanismo de corte y empalme del ARN conocido como splicing”, explican los autores.
La prevalencia de estos tres virus en 22 doradas (Sparus aurata) del Mediterráneo demuestra que el iridovirus LCDV-Sa está presente tanto en animales enfermos como sanos, aunque en menor cantidad en estos últimos. Los otros dos virus identificados solo fueron detectados en animales enfermos, encontrándose siempre al menos uno de ellos junto con el virus LCDV-Sa, lo que sugiere que su presencia podría ser necesaria para la aparición de la enfermedad.
“Este trabajo propone la participación de virus de familias distintas en el desarrollo de una enfermedad y abre las puertas al desarrollo de nuevas estrategias de control de linfocistis, basadas en la utilización de vacunas frente a polyomavirus o papillomavirus de peces”, agregan los autores. Los resultados coinciden así con otros estudios previos que sugerían la participación de otros factores ambientales en el desarrollo de la enfermedad.
Referencia bibliográfica:
López-Bueno A, Mavian C, Labella AM, Castro D, Borrego JJ, Alcami A, Alejo A. "Concurrence of Iridovirus, Polyomavirus, and a Unique Member of a New Group of Fish Papillomaviruses in Lymphocystis Disease-Affected Gilthead Sea Bream". J Virol. Doi: 10.1128/JVI.01369-16.

