Matraces con cepas de Nostoc sp /@misPeces
Lima 16/01/2019 – Investigadores de la Universidad Científica del Sur están trabajando en asociación a la empresa Acuícola Mares del Sur SAC en el cultivo de la microalga Nostoc o Cushuro, una cianobacteria de agua dulce que forma colonias y que está adquiriendo una importante relevancia por sus altas propiedades nutricionales y de salud.
Su popularidad como alimento le ha sobrevenido de un tiempo a esta parte y ha sido bautizada como “el Milagro Andino” por sus contenidos proteícos de entre el 35 y 40 por ciento (el doble que la quinua o kiwicha), más calcio que la leche y más hierro que la lenteja.
El trabajo de los investigadores tiene como objetivo principal el implementar a nivel piloto el cultivo de esta microalga con gran potencial para consumo humano directo y tiene por título “Desarrollo y validación de un sistema piloto de cultivo para la producción de la microalga Nostoc como alimento para consumo humano en instalaciones de invernadero basado en tecnología raceway, y en sistema ancestral ‘waru-warus’ con riego tecnificado”, y está co-financiado por el Programa Nacional de Innovación para la Competitividad y Productividad “Innovate Perú”.
Actualmente, como explica al respecto Paul Baltazar Guerrero, en la actualidad, “el Nostoc o Cushuro es recolectado por pobladores locales en el Altiplano de Perú, con mayor incidencia en la región de Ancash y Puno, donde su comercialización tiene altos estándares de demanda y oferta. La recolecta se realiza del medio natural, después pasa por un lavado simple, para posteriormente ser comercializado a nivel local o con destino final principal la capital, Lima”.
Se trata, como señala al respecto el profesor, de una microalga con gran potencial para la diversificación acuícola de la que todavía se sabe poco de su cultivo aunque es un producto que se viene consumiendo en el altiplano andino desde la época preincaica y a la que se le atribuyen propiedades nutricionales.
Por el momento se vienen identificando las distintas especies que habitan los cuerpos de agua en la región altoandina, y con el tiempo y la domesticación, esperan conseguir cepas capaces de ofrecer todo su potencial para los distintos sectores de aplicación, entre los que se encuentran también el de biorremediación del medio ambiente por su alta capacidad para asimilar nitrógeno y metales pesados.

