Margaratifera auricularia / Foto: Rafael Araujo
Vigo 21/02/2019 – Un estudio internacional sobre el mejillón de río o náyade, en el que han participado 48 científicos de 23 países, y que ha estado liderado por el investigador Noé Ferreira, del Departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidad de Vigo, ha sido recogido en un documento que pretende ser “referencia” para guiar los trabajos de investigación y valorar de manera adecuada el estado de conservación de más de 800 especies conocidas en el mundo de este grupo de bivalvos.
Los resultados del trabajo han sido publicados en la revista Biological Conservation bajo el título “Prioridades de investigación para la evaluación de la conservación del mejillón de agua dulce”.
Como señala el investigador, estos mejillones de agua dulce son de los grupos animales más amenazados en el mundo y, de hecho, el 6 por ciento de las especies se extinguieron hace poco y el 30 por ciento de las 534 especies de náyades catalogadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) están amenazadas de extinción.
Se trata, señala Noé Ferreira, de cifras optimistas ya que no existe suficiente información que permita establecer el grado de amenaza para el 16 por ciento de las especies y, además, cerca de 300 tan siquiera fueron catalogadas. En lo que a ríos de Galicia se refiere, “contamos con cuatro clasificadas como en peligro de extinción en el caso de Margaritifera margaritifera o vulnerables en el caso de Anodonta anatina, Unio delphinus y Potomida littoralis, según el Catálogo gallego de especies amenazadas”.
Los mejillones de agua dulce, a pesar de ser unos grandes desconocidos para la mayor parte de la población, juegan un papel fundamental en los ríos, explica Ferreira. Su importancia, más allá del propio valor intrínseco que posee como elementos de la biodiversidad, radica, como recuerda el investigador, en su papel como filtros naturales, “ya que un solo mejillón puede filtrar hasta 45 litros de agua al día y sus densidades alcanzan los 100 ejemplares por metro cuadrado, lo que nos puede dar una idea de su importancia, no solo para los cursos fluviales, sino también, para la propia población por nuestra dependencia directa a los recursos hídricos”.
Una de las particularidades de estos animales, añade, es que presenta una fase larvaria parasitaria, generalmente en peces, por lo que necesita de adherirse a las branquias (o con menor frecuencia a otras partes del cuerpo) para completar su ciclo vital. En el caso de M. margaritifera son los salmones. Por esta razón, los factores que afectan a los peces, como la construcción de reservorios que impiden el remonte de los ríos, afectan también a esta especie. El abanico de amenazas no se limita a la destrucción o alteración del hábitat, ya que trabajos previos permitieron identificar cómo la introducción de la almeja asiática (Corbicula fluminea) afecta negativamente a los náyades, un impacto que aumenta en un contexto de cambio climático.
En Galicia, añade, “todavía contamos con poblaciones relativamente bien conservadas”, lo importante es “determinar el tamaño de las poblaciones, suu distribución y composición, así como la tendencia al largo plazo”. Por su dependencia a las especies piscícolas, añade, “es necesario identificar y conservar al mismo tiempo las especies de peces que actúan como hospedadores de los estados larvarios del náyade.
Además de las causas relacionadas con la alteración del hábitat, las especies invasoras y el cambio climático, el declive de los propios peces hospedadores o la contaminación del agua son motivos del declive del mejillón de río, concluyen.
Referencia:
Noé Ferreira-Rodríguez, et Co. Research priorities for freshwater mussel conservation assessment. Biological Conservation. Volume 231, Marzo 2019, Paginas 77-87
https://doi.org/10.1016/j.biocon.2019.01.002

