Reino Unido 27/09/2019 – Investigadores de la Universidad de Newcastle han descrito por primera vez una posible causa de la resistencia de las bacterias a los antibióticos, una de las mayores amenazas para la seguridad alimentaria y la salud animal y humana mundial.
El avance ha sido posible gracias a técnicas de vanguardia para identificar una bacteria que puede perder su pared celular cuando es tratada con antibióticos que precisamente buscan atacarla en ese punto. Esta estrategia de supervivencia de la bacteria es conocida como “cambio de forma de L”, según ha señalado la autora principal del estudio, Kataryna Mickiewicz.
Los investigadores pudieron demostrar mediante microscopía directa en pez cebra (Danio rerio), usado como modelo experimental, que el cambio en forma de L es posible en el contexto de un organismo vivo completo y no solo en condiciones artificiales de laboratorio.
El estudio se ha publicado en Nature Communication y se ha realizado en personas de edad avanzada con infecciones recurrentes del tracto urinario. Según explica Mickiewicz, en condiciones normales, una persona joven que sea tratada con antibióticos terminaría eliminando las bacterias en forma de L a través de su sistema inmunitario. Sin embargo, en personas de edad avanzada este podría estar debilitado, pudiendo las bacterias prosperar. Por ello, en estos casos, podría ser viable combinar el tratamiento de antibióticos que actué sobre la pared celular, y otra terapia que apunte al ARN o ADN de la bacteria en forma de L, residual.
Adicionalmente, la investigación descubrió que las bacterias en forma de L son difíciles de identificar por los métodos tradicionales utilizados en los hospitales, ya que el gel utilizado en la detección hace “estallar” la bacteria a medida que se coloca, y por eso, es necesario usar un método especial de detección osmoprotectora para detectar las bacterias en forma de L más débiles.

