La dorada (Sparus aurata) es el pez marino más producido en España /Foto: misPeces
Gijón 01/10/2013 – Si en algo se ha querido destacar el XIV Congreso Nacional de Acuicultura (CNA) de Gijón ha sido en la forma en la que que investigadores y gestores de empresas se comuniquen y manifiesten intereses comunes. Es el caso de lo acontecido durante la sesión técnica específica sobre la importancia de la genética y su aplicación a la gestión en selección, moderada por el investigador del IFAPA, Manuel Manchado, que también es coordinador del proyecto Aquagenet.
Durante la sesión, en la que participaron representantes de empresas líderes en el sector de la dorada, lubina y rodaballo, se puso de manifiesto la necesidad de implementar planes de mejora a nivel nacional, principalmente basados en el crecimiento de estas especies.
Entre las diversas intervenciones destacó la presentación de los resultados obtenidos en el Plan Nacional PROGENSA, para el desarrollo de un programa piloto de mejora genética en dorada, coordinado por Juan Manuel Afonso, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y en el que han estado implicadas cuatro Comunidades Autónomas y siete empresas del sector.
Por la parte empresarial participó Marine Herlin, responsable de mejora genética de la Aquicultura Balear SA, centro de reproducción perteneciente a Grupo Culmarex, que explicó las principales herramientas genéticas y su implementación en la selección de reproductores de peces en acuicultura, desde salmones a especies mediterráneas.
A la vista de los datos presentados por Herlin, las dos especies piscícolas que mejor se pueden usar como ejemplo de la importancia de estos programas de mejora son el salmón atlántico y la tilapia.
Según indicó la experta, en 2010 la producción de tilapia alcanzó las 2,8 millones de toneladas y 1.800 millones de euros de valor, un 730 por ciento más que en 1990, cuando se comenzaron los planes de selección.
Un caso similar es el del salmón con ganancias por generación 5-15 por ciento de crecimiento, resistencia a algunas enfermedades y parámetros de calidad.
Por tanto, y como conclusión de la sesión, tanto investigadores como representantes de empresas consideraron la mejora genética como “una línea prioritaria y estratégica para impulsar la acuicultura nacional”.
En este sentido los participantes propusieron como necesaria “actuar de forma coordinada, con una estrategia global para optimizar los recursos económicos disponibles para el programa, la accesibilidad a los recursos genéticos, definir los criterios de selección, así como conocer la interacción genotipo ambiente”.
Además, se hace necesario en opinión de los expertos, “la disponibilidad de aplicar las nuevas tecnologías genómicas y los avances epigenéticos a la mejora de la producción”; ya que estas, añaden, “suponen una nueva oportunidad para buscar la colaboración entre las empresas del sector y los investigadores para impulsar la competitividad del sector”.

