Tarragona 16/07/2009 – El IRTA coordina el proyecto europeo “Alarmtox”, cuyo objetivo es desarrollar ensayos y biosensores para la detección de toxinas en bivalvos, de manera que se garantice la salubridad de estos moluscos para consumo humano.
Según informa el Instituto, participan cuatro socios principales, entre los que se encuentran el BIOMEM-UP de la Universidad de Perpignan (Francia); el CRITT-INSA, Bio-Industries dels Instituts Nationaux des Sciences Appliquées (Francia); el Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona del CSIC y el propio IRTA.
Además, cuenta con la participación de 7 socios más que se encargan del envío de muestras para analizar.
Este proyecto tiene una duración inicial de dos años y su coste total asciende a 737.716 euros; financiados por la Unión Europea a través de Fondos Feder por valor de 553.287 euros.
Tal y como señalan desde el IRTA, los procesos fruto de la investigación están basados en la producción de enzimas, mediante ingeniería genética, altamente sensibles para las toxinas diana como son el ácido okadaico (y derivados), las ficotoxinas (del medio marino) y las microcistinas (cianotoxinas de agua dulce).
El paso siguiente será la caracterización del reconocimiento de toxinas por estas enzimas, mediante ensayos colorimétricos.
“Para crear estos nuevos biosensores electroquímicos se desarrollarán nuevas estrategias de inmovilización de las enzimas sobre soportes electródicos y mediante estrategias de detección electroquímica”, indicaron.
Señalan que a continuación, se analizarán muestras de agua y de marisco procedentes de diferentes regiones de España y Francia utilizando los ensayos y los biosensores. “Los resultados que se recojan serán comparados con los obtenidos por técnicas de cromatografía acopladas a espectrometría de masas”, añaden.

