Vigo 15/09/2010 - “Estoy convencido que con las nuevas tecnologías de valor añadido, la acuicultura tiene hoy su gran oportunidad", indicó a misPeces.com Josep Mª Monfort Bolívar, director general del IRTA (Instituto de Investigación y Tecnologías Agroalimentarias).
Estas declaraciones fueron realizadas por Monfort en el marco del I Simposio Internacional: Soporte científico a la innovación de productos pesqueros, organizado por Anfaco-Cecopesca en Vigo.
Para Monfort, la acuicultura tiene su oportunidad "en un contexto futuro donde la pesca extractiva, debido a la baja en los caladeros, va a representar un porcentaje menor en la cesta de la compra, con precios que van a seguir subiendo, junto con la demanda de pescados a nivel mundial”, indicó.
Durante el encuentro, el representante de IRTA sostuvo que la acuicultura tiene la gran oportunidad de enlazar la producción controlada y profesionalizada en viveros con la transformación y comercialización moderna y por lo tanto “aumentar muchísimo su competitividad y su cuota de mercado”.
En el año 2025 las necesidades de alimentación mundial se van a duplicar, “sin embargo con las tecnologías actuales la capacidad de producción de alimentos no va a crecer más allá que un 15 por ciento, y lo mismo sucede con el pescado”, aseguró.
El experto sostuvo que como las empresas de acuicultura controlan la producción y también industrializan y procesan los productos, pueden llegar a ser más competitivos si se enfocan no sólo a la venta de la pieza de pescado del día, sino que también si apuestan por nuevas propuestas como fileteados, marinados o envasados.
En el caso de los productos frescos, Monfort sostuvo que las nuevas tecnologías permiten “mantener la vida útil del pescado por un periodo de entre dos a tres semanas en los lineales de productos frescos de los supermercados. Con semiconservas se puede aumentar hasta dos meses y medio, lo que permite una logística para llegar a mercados alejados donde hasta ahora era impensado hacerlo”, agregó el ejecutivo.
Todo esto permitiría modular y planificar la estrategia de la compañía para poder aumentar el valor añadido en los productos, con una base tecnológica potente.
Consultado sobre el por qué la acuicultura local no había introducido anteriormente el valor añadido a sus productos, Monfort sostuvo que se debe a que hasta ahora “había tenido un planteamiento estrictamente productivista, sin embargo creo que en los últimos movimientos de los grandes grupos financieros, y de las empresas de acuicultura en España, hay elementos que indican que el valor añadido es la tendencia estratégica de un futuro inmediato”.

