Huelva 25/03/2011 - La Junta de Andalucía ha accedido a que los mariscadores afectados por la parada en su actividad debido a la presencia de toxinas en sus zonas de trabajo puedan hacer contra análisis a las coquinas una vez depuradas, para comprobar si se pueden comercializar.
Los mariscadores se reunieron ayer con la delegada de Agricultura y Pesca en Huelva, Esperanza Cortés, con la intermediación del alcalde de Ayamonte, Antonio Rodríguez Castillo, que ha explicado tras el encuentro que Cortés se ha comprometido a aceptar estos análisis de los pescadores, aunque con la supervisión de la Junta.
Se trata de una petición expresa del sector pesquero, que demandó que el marisco presuntamente contaminado se pudiese llevar a la depuradora de Ayamonte, y una vez depurado tendría todas las condiciones higiénicas para el consumo humano.
Así, se ha autorizado a que haya un muestreo recogido por mariscadores y se analicen una vez depuradas las coquinas "para asegurarnos de que la depuración elimina los riesgos para la salud pública", ha señalado Rodríguez Castillo, que ha concretado que las muestras se realizarán 24, 48 y 72 horas después de las capturas.
Además, se ha llegado al compromiso de que cuando los técnicos de la Junta capturen marisco para hacer análisis de toxicidad, los mariscadores estén presentes, así como se intensificará la vigilancia en verano para prever la captura de coquinas en la orilla del mar por parte de los turistas.
El alcalde de Ayamonte ha señalado además que, a través de los grupos de desarrollo pesquero, se ha liberado una cantidad económica para que los mariscadores tengan cobertura económica de seis meses durante el tiempo que duren las paradas, ya sea por presencia de toxinas o por vedas en el litoral.
Desde el pasado lunes, todo el litoral onubense se encuentra cerrado al marisqueo de coquinas tras la resolución de la Delegación Provincial de Agricultura y Pesca por la que se prohíbe su captura y comercialización en las zonas de producción de Punta Umbría y la desembocadura del Piedras.
Este último cierre se ha producido, según ha informado la administración autonómica, tras detectarse que se encuentran afectadas por toxinas DSP, lo que desaconseja su consumo.

