Santander 27/05/2011 - El Juzgado de lo Penal número 2 de Santander ha condenado a un año de cárcel por un delito contra la salud pública a un hombre que recogió almejas contaminadas en un lugar prohibido, en las marismas de la Ría de Boo, y después las vendió a sabiendas de que su consumo era nocivo para la salud.
El Juzgado ha acordado sustituir la pena de prisión para este acusado por un año de trabajos en beneficio de la comunidad, a condición de que cumpla esas tareas.
Además de la pena de cárcel, el Juzgado ha impuesto a este procesado una multa de 720 euros y la inhabilitación para ejercer cualquier profesión relacionada con el marisqueo durante tres años.
El juez ha acordado este fallo después de que el acusado admitiera el relato de los hechos formulado por la Fiscalía y se conformara con la pena que solicitó este organismo (y que fue rebajada respecto a la que se pidió inicialmente).
Según se declara probado en la sentencia, en octubre de 2009 y enero de 2010 el acusado Óscar M.T. fue a la Ría de Boo de la Bahía de Santander y recogió almejas que posteriormente ofreció al público en sendos establecimientos hosteleros de esta ciudad.
La sentencia indica que el acusado sabía que se trataba de productos contaminados por sustancias peligrosas para la salud, ya que recogió las almejas en las inmediaciones de la empresa Ferroatlántica, al lado del edifico destinado al bombeo de aguas residuales.
Allí existían carteles de la Consejería de Desarrollo Rural para la prohibición del marisqueo por la presencia de sustancias peligrosas para la salud.
Las almejas que el acusado vendió contenían benzoapireno en una concentración de 848 microgramos por kilogramo de peso húmedo, una cantidad que supera el máximo permitido de 10 microgramos.
Por ello, su consumo suponía un riesgo potencialmente cancerígeno y grave para la salud, según se destaca en el fallo del Juzgado.

