Granada 23/04/2019 – Después de que un temporal en 2018 afectó de manera importante al Centro de Cría y Conservación de Especies de Aguas Continentales de Huétor Santillán, conocido en la comarca como La Ermita, no se están llevando a cabo las actividades de cultivo del cangrejo autóctono de río y trucha común.
El Centro contaba con un presupuesto de 1,8 millones de euros en tres anualidades bajo el objetivo de frenar el proceso de extinción de estas especies de aguas continentales, especialmente la trucha común autóctona, que aparece catalogada “en peligro de extinción” en el Libro rojo de los vertebrados amenazados de Andalucía.
El objetivo por entonces era producir entre 25.000 y 50.000 alevines anuales de trucha autóctona; mientras que de cangrejo de río se prevé una producción de 50.000 y 100.000 ejemplares anuales.
Ahora, un nuevo proyecto de mejora podría devolver el Centro a la actividad. Según informó al respecto la Consejería de Medio Ambiente, este proyecto de Mejora de la Eficiencia Energética y de los Recursos Hídricos del Centro de Cría de la Ermita, estaría a punto de pasar los últimos trámites administrativos antes de que pase a intervención de la Junta de Andalucía para que esté de nuevo en funcionamiento a finales de 2019.
Mientras este proyecto se ejecuta, el peso de las repoblaciones recae en la piscifactoría de Las Fuentes, en Huéscar, que lleva a cabo un plan con líneas genéticas para reintroducir los ejemplares en tramos históricos y potenciales para estas especies.
La trucha común es una especie europea que se distribuye en la península Ibérica por las cabeceras de casi todos los ríos y se encuentra entre las mas apreciadas en la pesca deportiva. La paulatina desaparición de la trucha se debe a factores como la alteración de los hábitats, la contaminación, las repoblaciones inadecuadas con trucha común no autóctona, el aislamiento genético de las poblaciones, la sobrepesca y el furtivismo.

