Pedro Pousão, director EPPO - IPMA /@misPeces
Olhão (Portugal) 28/03/2019 - Investigadores de la Estación Piloto de Piscicultura de Olhao (EPPO), dependiente del Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) esperan tener nuevos datos sobre los requerimientos nutricionales de la sardina europea (Sardina pilchardus) que podrán permitir ajustar las dietas para, posteriormente, fijar un protocolo alimentario de las larvas, los juveniles y los adultos.
Como ya se ha venido informando en misPeces al respecto de los avances desarrollados con la sardina por parte de investigadores portugueses ha permitido mantener en cautividad un importante lote de reproductores silvestres y la primera generación de la especie nacida en cautividad.
En entrevista para misPeces, el investigador del EPPO, Pedro Pousão señaló que durante este tiempo se ha trabajado en la adaptación de la sarina al manejo en cautividad que hacen albergar esperanzas de que puede ser una especie con grandes posibilidades para la acuicultura.
En fase larvaria está basada en alimento vivo convencional con rotíferos, copépodos y Artemia. Posteriormente, ya en la fase juvenil y adulto se sigue estudiando cual puede ser la mejor dieta. En un principio, comenta Pousão, “comenzamos dando pienso para dorada y ahora estamos adaptándola a otra con menor contenido lipídico”. Verdaderamente, afirmó el experto, “con el pienso de dorada “se acumula mucha grasa en el pez, lo que nos sugiere que tenemos que adaptar las dietas a menores cantidades de grasa.
En base a esta observación de alta capacidad para almacenar lípidos, comenta Pousão, estamos estudiando cómo es el funcionamiento del mecanismo de los lípidos en la sardina y si es capaz de convertir ácido linoleico en Omega 3 del tipo EPA (ácido graso docosahexaenoico) y DHA (ácido graso docosahexaenoico), ambos de alto interés en nutrición humana.
Es bien sabido que las sardinas son peces que se alimentan de plancton, lo que ahora queremos comprobar es “si tienen capacidad para convertir parte de los lípidos que ingieren en EPA y DHA, como ocurre con salmónidos que convierten una pequeña parte”, indicó.
Los resultados de esta experimentación, añade, podrían estar en el plazo de un mes a mes y medio y podrían aportar importante información sobre la capacidad nutricional de la especie.
Vemos, por ejemplo, que la acuicultura de la sardina podría ser una gran oportunidad para la industria conservera nacional, al poder contar con un producto disponible todo el año, que no esté sometido a cuotas de pesca y de una gran calidad.

