La resolución plantea reforzar la información al consumidor, incluyendo cuando sea posible información nutricional y contenido en omega-3, y distinguir claramente entre pesca y acuicultura.
También reclama una diferenciación inequívoca frente a productos vegetales presentados como alternativas a los productos acuáticos y medidas contra prácticas comerciales que puedan inducir a error.
La resolución no modifica por sí misma las actuales reglas de etiquetado, pero introduce estas cuestiones en el debate sobre la revisión de la OCM.

