La Junta de Andalucía ha reiterado su apoyo al desarrollo del sector acuícola en la provincia de Cádiz tras la visita institucional a las instalaciones de Cupimar, una de las empresas de referencia en el cultivo de lenguado en Europa.
Durante la visita, el director general de Pesca, Acuicultura y Economía Azul, Carlos Aldereguía, junto al delegado territorial de Agricultura, Francisco Moreno, destacaron el papel estratégico de la acuicultura en la economía azul andaluza, así como la contribución del sector a la generación de empleo y valor añadido en el territorio.
La visita, como destacó el director general de Pesca y Acuicultura, Carlos Aldeguería se enmarca en la estrategia de la Junta de Andalucía para impulsar la modernización del sector acuícola, donde empresas como Cupimar representan un modelo de integración entre tecnología, sostenibilidad y aprovechamiento del entorno salinero.
Cupimar desarrolla su actividad en la Bahía de Cádiz, donde opera dos instalaciones principales en San Fernando, donde tiene un criadero y pre-engorde de lenguado y Puerto Real, donde combina un innovador sistema de cultivo de lenguado en recirculación en acuicultura (RAS), y moluscos y plantas halófitas (salicornia) en combinación multitrófica.
Esta forma de operar, pionera en Europa a escala comercial, denominada IMRAS es la gran apuesta de la empresa para integrar los esteros en sistemas de alta productividad y circularidad ambiental.
La compañía fue pionera en España y tractora de iniciativas como la explotación semi-intensiva de esteros para el cultivo de lenguado, lubina y dorada y de formación profesional especializada en la acuicultura.
Innovación aplicada y colaboración en I+D
Uno de los aspectos destacados durante la visita fue la participación activa de Cupimar en proyectos de investigación orientados a la mejora genética y productiva. En este ámbito, la empresa colabora con organismos públicos como el IFAPA El Toruño en iniciativas financiadas a través de programas CDTI, centradas en la selección de reproductores adaptados a sus condiciones productivas y en la obtención de alevines de alta calidad.
Se trata de líneas de trabajo a largo plazo, con impacto directo en la eficiencia del cultivo y la competitividad del sector.

