Rodaballo es la especie piscícola líder en Galicia /@misPeces
Santiago de Compostela 30/03/2015 – Las guerras entre partidos, sucesivos planes de ordenación sin ver la luz, y la desidia política han provocado un freno de la acuicultura en Galicia y que se dejen de invertir 600 millones de euros en la última década.
Ahora, parece que el camino empieza a allanarse. Al menos eso parece que va a ocurrir después de que la Conselleira del Medio Rural y del Mar, Rosa Quintana haya anunciado que “en breve” (pero sin fecha) se va a aprobar la Ley de Acuicultura.
Sin embargo no es de extrañar que en Galicia el sector se encuentre molesto e incrédulo. En todo este tiempo ni siquiera han visto la luz los Planes directores de ordenación de la actividad acuícola litoral y continental.
Promesas que se viene repitiendo desde los dos últimos años y que llega con bastante retraso. En diez años sólo se ha aprobado una nueva piscifactoría, la de oreja de mar. Y no sin grandes trabas burocráticas que obligaron a la empresa realizar trámites durante 8 años.
Con todo esto, se ha generado una inseguridad jurídica importante en un sector donde las inversiones superan los millones de euros.
En todo este tiempo se ha visto como las empresas afincadas en Galicia han ido buscando destinos en otros territorios. Uno de estos ejemplos es el de Stolt Sea Farm que finalmente instaló su planta de lenguados en Islandia. O la fuga de Pescanova a Mira, en Portugal, para poner en marcha la mayor planta de rodaballos del mundo.
Al margen de que se apruebe la Ley de Acuicultura, o de que se activen los planes de ordenación, la Administración gallega advierte que el modelo de inversión que buscan algunas empresas deberá actualizarse. En este sentido, el secretario del Mar, Juan Carlos Maneiro ya advirtió recientemente a los inversores de granjas en tierra que éstos deben adaptar sus modelos productivos a instalaciones tecnificadas donde el consumo del agua sea mínimo.
El tiempo corre en contra de Galicia, ya que si no es capaz que se realicen inversiones y se ponga en marcha la actividad acuícola en el nuevo periodo del Fondo Europeo Marítimo Pesquero (FEMP) 2014 – 2020 deberá devolver parte de lo asignado a esta Comunidad Autónoma. Las reglas del juego de la Comisión Europea han cambiado. Ahora los Estados miembro están obligado al cumplimiento de su Plan Estratégico Plurianual de Acuicultura. Si no lo cumplen tendrán que devolver parte de lo asignado.
Y Galicia es la Comunidad Autónoma más beneficiada en el reparto con un total de 370 millones de euros, el 51 por ciento de todo lo asignado a España.

