Santiago de Compostela 09/11/2010 - La Xunta de Galicia se ha propuesto regular el desguace de bateas de las playas gallegas, para lograr un modelo más sostenible de la industria mejillonera y también para evitar conflictos entre los distintos usuarios de las rías.
Así lo apuntó el presidente de Puertos de Galicia, José Manuel Álvarez Campana, en una respuesta parlamentaria al diputado nacionalista Bieito Lobeira, quien destacó que por ahora no existe ningún protocolo para regular esta actividad, cuando existen unas 3.300 bateas fondeadas en las rías.
Según cálculos del sector citados por el parlamentario, cada batea tiene una vida útil de unos 15 años, lo que supone que cada año se deben construir y sustituir unas 250, que deben ser despiezadas, lo que en general se hace en las playas y genera conflictos entre distintos colectivos.
El diputado señaló que sería "importantísimo" crear un protocolo para los despieces que busque lugares más aptos para este tipo de operaciones, como los muelles, ya que hasta ahora el proceso se mueve en la "alegalidad".
El presidente de Portos de Galicia calificó de "muy interesante" la iniciativa de Lobeira, ante lo que se comprometió a trabajar "sin ninguna duda" en este asunto.
Álvarez Campana destacó que las competencias del litoral no son sólo de la Xunta, sino de Costas (del Estado), por lo que es preciso trabajar entre ambas para conseguir un protocolo, para lo que ya se han entablado conversaciones, si bien admitió que no se ha avanzado lo suficiente.
En todo caso, recordó que existe un estudio del año 2007 sobre las necesidades de reposición de bateas, pero no dio lugar a decisiones, motivo por el cual ahora es el momento de "pasar a los hechos".
Así, destacó el compromiso de la Consellería del Mar por mantener conversaciones con Costas y con el sector para buscar una solución de manera que se liberen las playas de los desguaces y también que se busque un mejor emplazamiento y se puedan reciclar los residuos.
Álvarez Campana, que insistió en que las playas no son el lugar más adecuado para estas operaciones, indicó que el programa que se elaborará tendrá como objetivo prioritario sacar las bateas de los arenales y garantizar un modelo sostenible.
Finalmente, confió en que este futuro protocolo pueda comenzar el próximo año en la ría de Arousa, donde hay una mayor concentración de bateas, unas 2.300.

