Panel de expertos Taller AQUABIRD
Puerto Real 18/11/2014 – La acuicultura que se practica en la Red Natura 2000 juega un papel fundamental en el mantenimiento y la mejora de la biodiversidad de las aves acuáticas y el mantenimiento de los humedales andaluces y europeos.
Así lo pusieron en valor la treintena de expertos que intervinieron en el taller de trabajo del proyecto Aquabird 2000, liderado por la Dirección General de Universidad y Empresa de la UCA y en el que participaron CTAQUA y las empresas Veta La Palma y Grupo Culmarex.
Los expertos aportaron datos científicos que avalan el importante papel de conservación del medio ambiente, la compatibilidad de la acuicultura con estos hábitats sensibles y los beneficios y servicios ambientales a la sociedad.
Los estudios que se vienen realizando en la Finca Veta La Palma ( el mayor humedal de Europa) han reflejado cómo, en estas instalaciones, se encuentran el 60 por ciento de las aves acuáticas que pasan el invierno en Doñana y el 80 por ciento durante las migraciones.
Además de estos datos, los expertos destacaron cómo más de 20 especies amenazadas se reproducen, pasan el inverno o se alimentan en Veta La Palma. De las especies en peligro de extinción a nivel nacional, destaca la cerdeta pardilla, una especie “clave” de la cual el 50 por ciento anida en la finca sevillana.
Sin embargo, y a pesar de los beneficios reconocidos en diversos estudios científicos e informes, los productores identifican a las aves ictiófagas como el cormorán grande, la garza real y la garceta, como el principal problema de las explotaciones.
En este sentido, mención aparte ha tenido el cormorán grande, ya que es apuntado desde hace años como una especie que genera grandes pérdidas al sector. A lo largo del taller se han presentado ideas para elaborar propuestas que permitan evaluar correctamente el problema y así poder mitigar su impacto.
Bien sea por el impacto directo que producen en la depredación de los peces de las balsas, por los problemas indirectos que provocan o por las limitaciones de uso de las concesiones que impone la Administración, los productores no se ven recompensados por la labor de vigilancia medioambiental y no obtienen un valor añadido por este servicio social.
No obstante, según indicaron, el 99 por ciento de las aves acuáticas que se albergan en los sistemas de esteros son anátidas, limnícolas y no son ictiófagas.
Además, dentro del proyecto, se está trabajando en un mayor reconocimiento de los servicios ecosistémicos y de capital natural asociado a la avifauna en zonas de acuicultura y que en la actualidad no tienen mercado, como podría ser el uso recreativo.
Un buen reconocimiento de los servicios ambientales que la acuicultura aporta a los ecosistemas permitiría integrar esta actividad en el activo de las empresas, mejorando la cuenta de resultado de éstas.

