Europa está empezando a mirar hacia un recurso hasta ahora infrautilizado para alimentar sus peces: los residuos forestales. Un reciente estudio demuestra que biomasa procedente de subproductos de la industria maderera puede transformarse, mediante fermentación, en proteína apta para piensos acuícolas, abriendo una nueva vía en la búsqueda de alternativas sostenibles a la harina de pescado.
El trabajo, liderado por la Universidad de Bolonia y la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida (NMBU), centrado en dorada (Sparus aurata), evalúa el uso de proteína unicelular (SCP) obtenida del hongo Paecilomyces variotii, cultivado sobre hidrolizados de restos forestales como ramas y podas.
La producción de esta proteína se basa en un proceso fermentativo potencialmente escalable, en el que el hongo crece sobre azúcares derivados de biomasa lignocelulósica. El resultado es un ingrediente con un contenido proteico cercano al 46%, que puede incorporarse en formulaciones comerciales de pienso sin alterar los parámetros productivos.
En el ensayo, la inclusión de hasta un 10% de esta proteína permitió sustituir parcialmente la harina de pescado sin afectar al crecimiento, la ingesta ni la eficiencia alimentaria de los peces.
Más allá de su papel como fuente de proteína, el ingrediente muestra un comportamiento funcional relevante. Los resultados apuntan a una activación de mecanismos asociados a la absorción de nutrientes y a una modulación de la microbiota intestinal, con mayor presencia de bacterias potencialmente beneficiosas.
Además, los peces alimentados con estas dietas presentan una mejor respuesta fisiológica frente a situaciones de estrés, evidenciada por una reducción de marcadores de daño tisular tras un episodio de alta densidad. Este tipo de respuesta refuerza una tendencia clara en nutrición acuícola, donde el valor de un ingrediente empieza a medirse no solo en términos de crecimiento, sino también en su capacidad para mejorar la robustez del animal en condiciones productivas reales.
El interés estratégico de esta solución es evidente en el contexto europeo. A diferencia de otras fuentes proteicas, esta vía no compite con cultivos destinados a alimentación humana, reduce la dependencia de materias primas importadas y permite valorizar flujos de biomasa abundantes en el territorio.
Sin embargo, el desarrollo industrial sigue siendo la principal incógnita. El estudio no aborda variables críticas como el coste de producción, la disponibilidad a gran escala o su competitividad frente a ingredientes convencionales, factores que determinarán su adopción real por parte de la industria.
Más que un simple ingrediente alternativo, este modelo apunta a la construcción de una nueva cadena de valor que conecta el bosque con la acuicultura a través de la biotecnología. En un escenario marcado por la presión sobre los recursos y la necesidad de avanzar hacia sistemas más sostenibles, la transformación de residuos forestales en proteína acuícola podría consolidarse como una de las líneas de desarrollo más relevantes para el sector en Europa.
Referencia:
Busti, S., Kortner, T.M., Valen, E.C., Benini, E., Bonaldo, A., Xiros, C., Brambilla, F., Scicchitano, D., Palladino, G., Candela, M., Berrettini, M., Dondi, F., Ferrari, M.G., Gatta, P.P., Parma, L. (2026).
Dietary Paecilomyces variotii single-cell protein supports growth and intestinal health in gilthead sea bream.
Aquaculture, 616, 743729. https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2026.743729

