Melbourne 11/12/2019 - La cría en cautividad y un manejo adecuado de las especies silvestres ha permitido que la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza mejore el estado de conservación de dos especies de peces de agua dulce.
Ambas especies son originarias de Australia. Una es la trucha bacalao (Maccullochella macquariensis), un gran depredador del género Maccullochella, que ha pasado de considerarse “En Peligro” a “Vulnerable”, y la Galaxias pedderensis, que habita los ríos australianos que ha pasado de “En Peligro Crítico” a “En Peligro”. Ambas especies como señalan desde la UICN “se enfrentan a las amenazas de las especies invasoras y a la destrucción y degradación del hábitat”.
A pesar de esta buena noticia la UICN ha alertado acerca del cambio climático y cómo está afectando a la disminución de especies en el planeta, incluidos varios peces de agua dulce y el tiburón nodriza de cola corta, que ha disminuido en los últimos 30 años un 80 por ciento su población, pasando de “Vulnerable” a “Peligro Crítico”. Esta especie, según la UICN, vive en aguas poco profundas y no tiene refugio frente a la pesca, por lo que está perdiendo su hábitat debido a la degradación de arrecifes de coral causada, en parte, por el calentamiento de los océanos.
Según la Lista Roja de especies de la UICN, el 37 por ciento de los peces de agua dulce de Australia están amenazados de extinción, de las cuales, al menos el 58 por ciento están directamente afectadas por el cambio climático. Los peces, como señalan desde la UICN son “muy susceptibles” a las sequías extremas causadas por la disminución de las precipitaciones y el aumento de las temperaturas.

