NUTRICIÓN | INGREDIENTES CLAVE

La acuicultura vista como demandante y fuente de omega-3

Vigo, 5/06/2026 | La ponencia de David Domínguez en el XX CNA advierte de que la producción actual de EPA y DHA es insuficiente para cubrir las necesidades nutricionales mundiales y plantea nuevas vías basadas en genética, epigenética y biotecnología

David Domínguez | ULPGC

La acuicultura se enfrenta al desafío estratégico de garantizar el suministro mundial de omega-3 de cadena larga en un contexto de creciente demanda nutricional y limitación de recursos marinos.

Ese fue uno de los mensajes centrales de la ponencia “¿Es la acuicultura capaz de producir los Omega-3 que el mundo necesita?”, presentada en el XX Congreso Nacional de Acuicultura por David Domínguez, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

La acuicultura ya no solo debe producir pescado: también debe contribuir a garantizar el suministro mundial de omega-3.

La presentación ofreció una visión global sobre la importancia de los ácidos grasos EPA y DHA tanto para la salud humana como para la fisiología de los peces, con referencias específicas al salmón Atlántico y la dorada. También abordó el déficit mundial de omega-3 en distintas etapas de la vida, grupos de población y sectores demandantes.

Más que un debate sobre ingredientes, la ponencia situó la producción de omega-3 como una cuestión de seguridad alimentaria global, salud pública y soberanía nutricional. El reto ya no se limita a formular piensos, sino a asegurar el acceso futuro a estos nutrientes esenciales en un escenario donde la pesca extractiva resulta insuficiente para cubrir las recomendaciones internacionales.

El reto ya no se limita a formular piensos, sino a asegurar el acceso futuro a nutrientes esenciales para la salud humana.

Domínguez destacó que los omega-3 son esenciales para el crecimiento y la salud de los peces, fundamentales en la prevención de enfermedades humanas y requieren nuevas estrategias de producción a gran escala.

Entre las soluciones planteadas figuran nuevas fuentes de omega-3, como microalgas, biomasa marina alternativa —incluido el krill—, fermentación microbiana y aceites vegetales modificados mediante biotecnología en plantas terrestres.

Uno de los aspectos más innovadores fue el enfoque sobre adaptación biológica y metabólica de las especies acuícolas.

La producción actual de EPA y DHA no basta para cubrir las recomendaciones nutricionales internacionales.

La eficiencia de utilización de EPA y DHA podría mejorarse mediante selección genética, programación nutricional y mecanismos epigenéticos que favorezcan la síntesis y retención de omega-3 en peces cultivados.

La modificación genética de plantas para producir omega-3 marinos apareció también como una línea estratégica para reducir parcialmente la dependencia histórica del aceite de pescado.

El mensaje encaja con uno de los cambios estructurales más visibles del XX CNA: la convergencia entre nutrición funcional, genética, fisiología y biotecnología como pilares de la acuicultura de próxima generación.

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