Vigo 18/11/2015 - La multinacional española Pescanova está siguiendo de cerca la evolución del precio del langostino (Penaeus vannamei) ya que del mismo depende que la compañía tenga un buen cierre económico en 2015.
Pescanova con producciones importantes en Ecuador, Nicaragua y Honduras ha visto caer los precios de este producto entre un 15 y 30 por ciento respecto al ejercicio anterior.
Un dato nada desdeñable si se tiene en cuenta que la acuicultura aporta a Pescanova el 40 por ciento del resultado bruto de las operaciones, casi 26 millones de euros, procedentes de las granjas de langostinos y rodaballo.
Aunque el impacto sobre los resultados no es altamente preocupante, si “condiciona” el plan de negocio de la empresa y puede tener un impacto negativo “moderado”.
Junto con la caída del precio del langostino, el otro factor que está relacionado con el primero es el de la depreciación del euro frente al dólar.
Pescanova destina la mayor parte de su producción a la venta a la Unión Europea, y principalmente a España, por lo que la apreciación del dólar representa una penalización en los resultados.

