Roma 26/10/2017 – El comportamiento de la demanda interna en España de dorada y lubina está teniendo un comportamiento “saludable” lo que ayuda a que los efectos de una mayor importación de producto esté afectando a los precios, según el último informe de Globefish para estas dos especies importantes de la acuicultura Mediterránea.
Este buen comportamiento viene propiciado por una economía española en mejoría que se ve reflejado en el consumo interno y también por los precios “algo más bajos” de este año.
A pesar de la amenaza turca, favorecida por las fuertes inversiones realizadas en los últimos años para aumentar la producción y un tipo cambiario monetario a su favor, las producciones españolas de mayor calidad están viéndose recompensadas por una mayor fidelización del consumidor nacional, el francés y el portugués.
No obstante, y particularmente en los últimos 18 meses el mercado se ha visto fuertemente presionado por las importaciones desde este país, y que podría estar estrechando los márgenes de los productores griegos principalmente, señala el informe.
Las preocupación ahora es que ese equilibrio que parecía haberse encontrado en los últimos años pueda romperse, a la vista – según el informe – de una caída prolongada de los precios para la dorada.
En el segundo trimestre de 2017, señalan, los valores unitarios medios de las exportaciones de dorada y lubina griegas entera fresca han disminuido un 12 por ciento para la primera especie y 4 por ciento para la segunda, situándose éstos en 4,70 euros el kilo y 5,26 euros el kilo respectivamente, si se comparan con el mismo periodo del año anterior.
En el caso de Turquía, los valores unitarios de las exportaciones bajaron 27 por ciento y 10 por ciento respectivamente hasta alcanzar un precio de 3,74 euros el kilo para la dorada y 4,64 euros el kilo para la lubina, durante el mismo periodo analizado. En este caso también entra en juego el cambio de la lira turca, lo que implicaría incrementos de 5 por ciento y 13 por ciento respectivamente.
Para ver lo que pasará en los próximos años, hay que ver cómo está siendo el comportamiento de la producción de los criaderos. Según fuentes de la industria reportados en el informe de Globefish, en el segundo trimestre de 2017 se estima que los criaderos turcos produjeron 470 millones de juveniles, de los cuales fueron un 60 por ciento lubina, una cantidad más alta que en el primer trimestre del año cuando alcanzaron 400 millones de unidades.
A pesar de esta “eventual” mayor producción, los productores turcos esperan dar salida al producto en los “mercados emergentes”, seguir supliendo la demanda emergente y supliendo su creciente consumo interno.

